LA PLUMA CONTRA LA ESPADA

José Manuel Patón


Quiero la cabeza de Felipe González

24/06/2020

Así, como la película de Sam Peckinpah titulada ‘Quiero la cabeza de Alfredo García’, empieza la semana. Como Jomeini pronunció una Sharia contra Salman Rushdie por haber escrito el libro de Versos Satánicos, donde se criticaba al Islam y a Mahoma, como Stalin condenó a muerte a Trosky por apostasía con el Comunismo, aquí, otro cura del estalinismo ha dictado una sentencia condenando a muerte, -política digo-, a Felipe González. El condenado no lo hizo del todo bien, pudo haberlo hecho mejor, pero hay que reconocer que lo bueno es enemigo de lo mejor.
Felipe González, contra el que he escrito muchos artículos, ha sido el mejor presidente que ha tenido España, y desde luego, el mejor secretario general que ha pasado por el PSOE. Lo demás es calderilla. Pero bueno, ahora el PSOE ha sido rodeado por la serpiente, como lo fue en el 36, cuando Santiago Carrillo, -que era comunista infiltrado en las juventudes socialistas-, y Largo Caballero un mandado de Stalin, -al que apodaban el Lenin español, creador de las Checas y los asesinatos selectivos-, y persigue a sus héroes siguiendo la bandera de quienes lo quieren destruir. Y es lo que tiene el comunismo, o estás con él o estás contra él. Felipe González ha sido de lejos el mejor estadista que hemos tenido en España, y aunque suene a coña lo de OTAN no y luego sí, aunque llevase una chaqueta de pana, que convirtió en un símbolo de lo progre, junto con Alfonso Guerra, le dieron un cambio a España que no la conoció «ni la madre que lo parió», por incluir una definición que hizo el propio Guerra.
Se convirtió a la Monarquía, -de un republicanismo revolucionario que sabía él que no era la solución-, admitió el Estado de Derecho, confirmó que España podía ser una democracia como cualquier otra, perdonó las ofensas como dice el decálogo cristiano, y se olvidó de sus enemigos para dedicarse a construir una España mejor. Ahora los fetichistas lo quieren ajusticiar. Ni Aznar lo juzgó por lo del GAL, de eso se ocuparon los tribunales y lo absolvieron.
Pero la serpiente de la ETA sigue enraizada en los enemigos de la concordia, y no sé cómo ha podido llegar el mensaje al corazón de los socios del gobierno. Los ataques no vienen de sus rivales políticos como podía haber sido la derecha, los ataques vienen de la extrema izquierda. La memoria nos lleva otra vez al estalinismo. La chispa la han hecho saltar unas declaraciones de González en contra de Iglesias, a las que se ha sumado Guerra, Leguina, Bono, Corcuera, Rodríguez Ibarra, incluso el propio Califa Anguita lo ha hecho. Pero la cabeza de todo ello es Felipe, y los ofendidos le acusan de apostasía, por decir lo que piensa. Por eso pretenden ahora abrir una investigación sobre el GAL, como si no se hubiera ya investigado lo suficiente. Pero … detrás de Podemos está Bildu, que es la ETA, y la ETA no perdona a Felipe. Eso es lo que hay.