Historia en Piedra

Rafael Cantero


El antiguo sanatorio del Carmen

20/11/2020

La popular plazuela del Carmen, en la que confluyen las calles Pedrera Baja, Estación Vía Crucis, Caballeros, Azucena y Carmen, es una coqueta plaza formada por el cruce de cinco calles de gran tradición e historia de Ciudad Real. En este espacio destaca, sobremanera, el convento e iglesia de San Antón y Santa Isabel, de las madres Carmelitas, fundado en el año 1603 y construido en 1619.
Además del convento de las madres carmelitas también llama la atención una singular edificación situada en la esquina que forman las calles Pedrera Baja y Estación Viacrucis. Este edificio de dos plantas fue construido en 1910. La fachada principal, la que da frente a la propia plaza del Carmen, realizada en ladrillo visto, está concebida de forma simétrica y consta en su planta baja de una puerta de entrada y dos ventanas con rejas de forja, y en la planta superior, existen dos balcones situados a un lado y otro de un balcón mirador de forja y acristalado. 
La fachada principal desarrolla una novedosa estética edificativa realizada a base de un elemento económico como era el ladrillo visto, que por esta época empezaba a cobrar protagonismo en la arquitectura contemporánea gracias a la aplicación de nuevas técnicas constructivas.
El ladrillo ha sido, y sigue siendo, un material constructivo esencial a lo largo de los siglos y diferentes culturas; en un principio, con sus tradicionales funciones estructurales como muro de carga, más tarde, como cerramiento y después, como ocurre en el edificio que nos ocupa, protagonista de revestimientos y acabados.
Pocos materiales resisten el paso del tiempo conservando sus características mecánicas y estéticas sin apenas cuidados y mantenimiento como lo hace el ladrillo y, por otro lado, su variedad cromática y de texturas y el juego con los aparejos y las juntas potencian enormemente su capacidad expresiva.
El ladrillo tradicionalmente ha estado asociado a viviendas humildes y sobrias, pero a partir de los últimos años del siglo XIX empezó a adquirir protagonismo y carta de naturaleza al empezar a sustituir a la piedra en las construcciones de edificios.
Ciudad Real tiene muchos ejemplos constructivos de edificios que utilizan el ladrillo visto para el revestimiento de sus fachadas, es el caso del antiguo Banco de España en la plaza del Pilar, el palacio episcopal en la calle Caballeros, así como varios edificios en la calle Feria o Mercado Viejo.
El edificio de la plaza del Carmen fue construido por la sociedad formada por los doctores Messia de la Cerda, Badía y Bonilla y por el farmacéutico Poblador, para fundar un centro médico, que fue inaugurado en el año 1911, denominado Sanatorio médico del Carmen.
El sanatorio, que gozaba de unas modernas instalaciones, fue atendido por los profesionales que lo fundaron y contaba con los más avanzados aparatos médicos del momento. Entre ellos se encontraba el aparato de rayos X de corrientes de alta frecuencia e inhalador de ozono y cauterio que había sido inventado por el piedrabuenero Mónico Sánchez.
Posteriormente, el edificio dejó de albergar el sanatorio y se reconvirtió en vivienda, destino que ha mantenido hasta la actualidad.