NOTAS AL PIE

Javier D. Bazaga


Una alianza social

16/10/2020

Estamos fiando nuestra recuperación económica a la llegada de los fondos de recuperación –o de reconstrucción– que nos van a llegar desde la Unión Europea. Es el Next Generation EU, unos fondos que supondrán para España 140.000 millones de euros y de los que Castilla-La Mancha se quiere hacer con la mayor parte del «pastel», como confirmó esta semana el presidente del Ejecutivo regional, Emiliano García-Page.
Pero son unos fondos que no nos van a caer del cielo sin más. Habrá que ganárselos, porque la cantidad dependerá de varios criterios, como el diseño y realización de proyectos que vayan encaminados a una verdadera transformación de la economía para hacerla más digital, más sostenible, más productiva, más competitiva... Y es que Europa, que ya está harta de que los países se gasten sus fondos sin ton ni son, ha decidido ser estricta con este plan de rescate del que, ojo, vamos a salir todos muy beneficiados siempre que las cosas se hagan bien. La economía no volverá a ser la misma. La caída del consumo durante el confinamiento ha hecho estragos, pero la digitalización y la vuelta al medio rural como fórmula para desarrollar un proyecto económico y vital ha abierto otras nuevas oportunidades a la gente.
Y para que Europa se fíe de nosotros, hay una clave que deberían tener en cuenta los gobiernos -el central por supuesto, pero también los autonómicos-, y es la de contar con los que saben de proyectos eficientes y competitivos. Los que saben hacer más con menos, y no al revés. Ellos son los empresarios y profesionales. El tejido productivo que ya tiene la experiencia de otras crisis, como la que nunca terminamos de superar de 2008. Tienen también la capacidad de innovar, de destinar recursos allí donde es importante, conocen los movimientos de los mercados, las tendencias. Ellos las crean. Pero también necesitan que los gobiernos impulsen esos proyectos, los apadrinen y les den cobertura institucional. Es la alianza perfecta, y es el momento de establecerla y de desarrollarla, con lealtad, y con el objetivo común de devolver a las regiones su potencial, de volver a hacer sistemas dinamizadores de la economía, pero también de la sociedad.
Y puestos a pedir, convendría que en esta empresa los grupos políticos también se aliaran para iniciar ese camino juntos. Vencer al virus lo venceremos, antes o después, pero para recuperar las economías y superar la crisis que está dejando la pandemia hará falta establecer unas nuevas bases que permitan construir sistemas robustos frente a posibles nuevas amenazas, sanitarias, económicas o de cualquier otro tipo. Y eso solo se consigue si los que tienen ahora la capacidad de decidir ponen en común todas esas ideas y activan los mecanismos para ejecutarlas, y que prendan para que esa raíz aguante en el futuro otras embestidas y pueda seguir dando frutos. Si queremos aprovechar todo el potencial de los fondos europeos, es necesaria esa alianza entre lo público y lo privado. Es necesaria esa una alianza social.