El Yelmo de Mambrino

Manuel López Camarena


Cínica actitud de Sánchez en su actuar gobernante

08/04/2021

Pedro Sánchez ha elevado ya su habitual cinismo en la gobernanza de cualquier tema, área o cosa, coseja o cosilla, y en la lucha contra la pandemia por Covid 19 en especial, a límites pre-electorales insospechados, lo que quiere decir que, posiblemente, de haber sido conocida su falta de respeto por las normas y la palabra dada en cada momento procesal, a pocos o a muchos, y su capacidad para jugar con lo que hiciese falta, con tal de ganar las elecciones y hacerse con el poder, es muy posible -aunque no sé yo…- que no se hubiese alzado con sus pírricos y distorsionadores triunfos. Y no, bien es cierto, que por culpa de la ideología que dicen defender él y el partido que le respalda, el PSOE, sino porque no es buen compañero de travesía y boga desde el duro banco de los galeotes, aquel que hoy dice blanco y al otro morado o que reniega de los herederos de los terroristas vascos o de los separatistas catalanes, hasta que llega el momento de llevarlos, a unos y a otros, a los toros con nuestros dineros y encima los acopla en barrera.
Y ya saben todos a quién me refiero. Me refiero a un presidente de Gobierno que resulta extraño por cínico y poco fiable, capaz, bien lo fue en el pasado y lo está demostrando en el presente y lo que nos queda, empezando por sus propios votantes, de renegar de Pablo Iglesias hoy y a los tres días ponerlo a compartir colchón… político, o de hilvanar un espiche ante la ONU, si preciso fuere, en defensa de la democracia y la libertad, mientras contaba los minutos para ir a conspirar con Maduro y Zapatero, o, que esto es lo que nos aprieta ahora, porque se ha llevado ya casi 100.000 vidas, de jugar con la pandemia como si de los chanchullos y combinaciones que deben hacerse en Ferraz, y en los demás Ferraz que en el mundo han sido, y serán, de cara a elecciones de esto, aquello o de lo de más allá. Pedro Sánchez, en su cínico y poco fiable actuar, toma o deja el mando de la pandemia cuando le conviene, a él o a alguien relacionado, aunque sólo sea infinitesimalmente, con él o con la idea, a costa de lo que sea. Los últimos ejemplos los está escribiendo ahora con destino a las elecciones y a los electores de Madrid. Lástima que la ONU, como refuerzo de las urnas y entre periodos, no tenga un tribunal que pudiese corregir a los maduros y a los inmaduros. Aunque, de vez en cuando, le sueltan una bofetada política sin mano…, como a Marlasca. Qué indignidad de actitud por parte de un ex magistrado. ¡Y que era un fuera de serie!