Miguel Romero

CATHEDRA LIBRE

Miguel Romero


Alepo

20/02/2023

La ciudad vieja de Alepo, ciudad Patrimonio de la Humanidad en 1986 nunca imaginó lo que le iba a acontecer en estos tiempos de la 'ira de Dios'.
Construida en el siglo XII y conformada desde el XVI en barrios diferentes con etnias variadas donde la multinaturalidad, multiracialidad y multipluralidad han tenido sentido; ciudad del mundo llena de grandes mansiones, zocos cubiertos y caravasares antiguos, acostumbrada a las invasiones de pueblos y violentos cambios políticos es ahora, pasto de llamas, ruinas insalvables, donde los edificios destruidos con bombas lanzadas por aviones, tanques y artillería del mismo gobierno sirio, apenas pueden mantenerse en pie.
Aquel lejano 2013 fue un año común comenzado en martes en el calendario gregoriano. Fue también el 2013 del Anno Domini o la designación de la era cristiana, además del decimotercero del Tercer Milenio y el cuarto de la década de los años 2010.
Pero los sufrimientos de aquellos habitantes en la brutal guerra civil de Siria apenas tienen ahora comparación con la tragedia última provocada por el dramático terremoto que ha asolado edificios, calles, barrios enteros, provocando la muerte por sepultamiento, la destrucción y el miedo.
En un mercado cubierto de la vieja ciudad de Alepo varias familias se apiñan dentro de pequeños puestos, juntándose en busca de calor, y envueltos en capas de ropa y mantas encontradas por el suelo, sin protección alguna frente a las gélidas temperaturas que en esta época del año afectan al norte de Siria.
Y es que además, el mundo solidario, la ayuda que los países del mundo envían a las catástrofes (ONGS-ONU-UE- USA, etc) tampoco les llega, y no les llega, porque el dictador gobierno sirio impide que a las ciudades, zonas o comarcas, que considera rebeldes a su autoritarismo, reciban apoyo solidario ni siquiera en las catástrofes naturales como la que ha sucedido ahora; y mientras, el mundo desarrollado, ese mundo que levanta bandera por la democracia, por la defensa de los derechos humanos, por la equidad, calla y otorga.
Lo dijo hace miles de años, Alejandro Magno; y se repite constantemente, ahora que el mundo está sobrado de consumo, de placeres, de bondades económicas, de despilfarros en lujos y banalidades; lo dijo y se sigue cumpliendo: 'Tras la conducta de cada uno depende el destino de todos'.