EL REPLICANTE

Alejandro Ruiz


Tocomocho constitucional

15/10/2020

Vuelve el timo del tocomocho. La Proposición de Ley Orgánica para modificar la Ley Orgánica del Poder Judicial, con la intención de reformar el procedimiento de elección de los Vocales del Consejo General del Poder Judicial, por parte del PSOE y de Unidas Podemos, es otra tropelía totalitaria, antidemocrática y contraria al Estado de derecho; el timo del ‘tocomocho constitucional’ que no debemos permitir. El planteamiento es que, puesto que no tengo mayoría para modificar la renovación, y como sí la tengo para modificar la Ley, pues la modifico y ajusto la norma a la voluntad de la exacta mayoría que tengo. En concreto se pretende la reducción del sistema de mayoría reforzada, por una mayoría simple.
Lo de controlar a los jueces y cargarse la independencia del poder judicial viene de lejos. En concreto desde 1985, cuando el PSOE aprovechó la mayoría parlamentaria que poseía para reformar la Ley del Poder Judicial decidiendo que fuera el Parlamento el que se encargara de la elección de los Vocales del Consejo. El posterior ‘Pacto por la Justicia’ del Partido Popular, con la fórmula de elección mixta, consolidó la politización del Consejo y la ruptura de la división de poderes como uno de los pilares básicos del Estado de derecho.
Traslado aquí la inmediata reacción de la Asociación Europea de Jueces, destacando el contenido de algunas de las normas europeas sobre la composición de los consejos del poder judicial y sobre la elección de sus miembros, con mención expresa al Informe Número 10 (2007) del Consejo Consultivo de Jueces Europeos, al Estatuto Universal del Juez aprobado por la Unión Internacional de Magistrados, o a la Recomendación de la Comisión Europea, donde se señala que «en los Estados miembros en los que se ha establecido un Consejo del Poder Judicial, su independencia es especialmente importante para evitar influencias indebidas del Gobierno o del Parlamento sobre la independencia de los jueces». También mencionan la Recomendación de 2010 del Comité de Ministros del Consejo de Europa, para que «no menos de la mitad de los miembros de los consejos del poder judicial deben ser jueces seleccionados por sus homólogos de entre todos los niveles del sistema judicial y con respeto al pluralismo interno del sistema judicial».
El predominio constante del ejecutivo y su intromisión en los demás poderes nos lleva directos a la dictadura, al control total del Estado por parte del Gobierno, y no digamos si la trama para conseguirlo es ya, de por sí, un timo político propio de cualquier república bananera. Y lo peor de todo es que tanto el ‘tocomocho constitucional’, como ‘el pinchazo’, ‘el nazareno’ y ‘la estampita’, son timos que requieren de la colaboración, la avaricia y la estupidez de la víctima.