Eudaimonía

Fernando García Cano


Un legado musical para la historia

30/10/2020

Desde el pasado 6 de octubre el Legado Musical de D. Pedro Pardo García (LMPPG) está en el domicilio de su hermana Tere Pardo. Allí estaba también en vida del querido y recordado sacerdote-compositor, pero ahora ya está archivado y registrado gracias al trabajo realizado por Vicente Castellanos, que generosamente ha colaborado con la Asociación de Amigos de D. Pedro para perpetuar su figura y obra musical. Ni qué decir tiene que desde el Presidente de la Asociación, Vicente Granados, hasta todos sus asociados quedamos en deuda de gratitud hacia Vicente Castellanos, al que sin duda ese trabajo histórico e investigador le facilitará nuevas entregas bibliográficas en el futuro, tal y como él mismo tiene por meta para el 20º aniversario del fallecimiento de D. Pedro, en octubre del próximo año.
La gratitud a Vicente Castellanos también incluye su labor realizada hace años con todo el archivo, registro y estudio del legado musical de D. Salomón Buitrago, que está actualmente en más de 100 archivadores en la Sala de Beneficiados de la Catedral. Son figuras musicales las de Salomón Buitrago y Pedro Pardo que tienen en común no sólo haber sido sacerdotes, sino pertenecer ambos a la mejor historia de la música sacra de nuestra tierra. Precisamente en tiempos que quieren revalorizar ese tipo de música tan específica es una estupenda noticia saber que el trabajo investigador de Vicente Castellanos tiene por horizonte la elaboración de una monografía sobre todo el material que ha organizado y archivado, con los criterios profesionales e históricos que garantizarán su estudio en el futuro.
Entre las sorpresas que se ha llevado Vicente Castellanos, al catalogar la obra de D. Pedro Pardo, está la de haber descubierto varias partituras de Salomón Buitrago de las que él no tenía noticia y que se aprestará a incluir en el registro histórico de su respectivo archivo musical. Eso indica el mutuo intercambio que en vida mantuvieron ambos músicos y que ahora desvela la biblioteca musical de la que disponía Pedro Pardo. Pero el conocimiento de un músico también lo da comprobar cuáles eran sus gustos musicales, a través de las partituras que coleccionaba. Entre las distintas colecciones que atesora el Legado Musical de D. Pedro se incluyen las partituras y abundantes copias de los autores que más solía interpretar con la Coral Polifónica de Ciudad Real, que dirigió desde su creación.
Los archivadores dedicados a la música popular abundan en ese tipo de canción que también compartió con los matrimonios que formaban la coral parroquial de Ntra. Sra. del Pilar y los distintos coros que dirigió, desarrollando una enorme actividad cultural, lúdica y musical de gran calado en la sociedad ciudadrealeña. Basta enunciar el título de alguna de esas composiciones más interpretadas por los jóvenes de D. Pedro para que los actuales miembros de la Asociación de Amigos tarareen con gozo sus letras a diversas voces…
No ha sido menor sorpresa incluir en un archivador documentario el Libro- Homenaje a D. Pedro realizado por sus antiguos alumnos y compañeros profesores del IES Maestre de Calatrava, con motivo de su jubilación docente. Es un documento excepcional que refleja también la trascendencia de su dedicación docente en el Instituto, popularmente llamado “el Politécnico”. Ciertamente aunar junto a sus eminentes dotes musicales tantas facetas humanas como aglutinó D. Pedro, que era conocido como el cura de la Barriada del Pilar, agranda la figura de quien el excelentísimo Ayuntamiento de Ciudad Real escogió como Ciudadano Ejemplar y al que le dedicó, tras su fallecimiento, una calle que lleva su nombre en el emplazamiento de la Parroquia Ntra. Sra. del Pilar, donde estuvo como párroco casi tres décadas. Ojalá y Vicente Castellanos pueda brindarnos pronto un provechoso trabajo de investigación con todo lo que contiene ese maravilloso Archivo, que él ha confeccionado pacientemente y honestamente entregado a la familia de D. Pedro. La Asociación de Amigos de D. Pedro colaborará también, sin duda, en poner ese legado histórico donde le corresponda para que los investigadores de nuestra historia local puedan estudiar y apreciar en el futuro una egregia figura de nuestra tierra, de la que nos sentimos tan orgullosos y a la que quisiéramos contribuir a dar a conocer.