ÁNGULOS INVERTIDOS

Jesús Fuentes


Mera y la Vega Baja

26/02/2021

El señor Mera ha publicado un texto titulado ‘El parque arqueológico de la Vega Baja y el Circo Romano’. Es un texto optimista, casi triunfal. Apuesta por las  posibilidades ingentes del patrimonio histórico y cultural de la ciudad. Literalmente escribe: «el año 2021 puede ser el principio de una década floreciente en Toledo. Hoy se dan las condiciones». Y en unas líneas siguientes explicita la razón de su fe en el futuro: «En la Vega Baja hay un yacimiento arqueológico importante». El señor Mera escribe de lo que sabe y sabe de lo que escribe.
¿Qué quién es el señor Mera? Se llama Juan Ignacio Mera. Es el director de la Escuela de Arquitectura de Toledo. O sea, no es un toledano al uso -más optimista y menos apocado, por consiguiente- que defiende el espacio total de la Vega Baja como  instrumento de desarrollo; que no dice lo que dice por decir y que dirige la Escuela de Arquitectura de Toledo, que es uno de los proyectos más dinámico e innovador de la Universidad de Castilla-la Mancha. Y apunta a que su entusiasmo pudiera  implicar a toda la inteligencia de la Escuela, profesores y alumnos, en el empeño de rescatar los restos olvidados de los visigodos  y recuperar  una parte del Circo Romano en un sitio singular como es Vega Baja. Estaríamos ante  una de las actuaciones más espectaculares de Toledo y de España de los últimos tiempos.
Con su escrito, el director de la Escuela de Arquitectura de Toledo sugiere un tiempo nuevo para la ciudad tras los destrozos de la epidemia. Un ciclo de crecimiento económico y social, después de la depresión económica que empezó en el año 2008. El resurgimiento lo fundamenta en el afloramiento, consolidación y reordenación del conjunto visigodo, los restos romanos  y la red de vías y caminos que los comprende.  Un reto mucho más atractivo que la construcción de edificios mediocres que reducirían las posibilidades espectaculares de la ciudad.
Ignoro si las autoridades responsables conocen el texto del señor  Mera. Ignoro si son capaces de  ilusionarse con el proyecto que él propone. Pero sé que cuando la política pasa, y suele pasar pronto, lo que permanece es el patrimonio y la cultura. También, por desgracia, los desmanes que la ignorancia y la especulación  dejan.