MUY PERSONAL

Francisco Muro de Íscar

Periodista


Los que tienen que solucionar el problema

11/02/2021

En las últimas encuestas del CIS -no las electorales, que esas son harina de otro costal ideologico- el problema catalán no figura entre los que más preocupan a los españoles y, seguramente, tampoco a los catalanes, que ya se han acostumbrado a las locuras de sus dirigentes caminando hacia el abismo. Decía uno de los periodistas catalanes mejor informados que "cuando oigan a un político decir que va a proclamar la independencia unilateral de Cataluña, no se lo crean". ¡Hombre, pues ese es el centro de la campaña y el poster electoral de los partidos con más posibilidades de ganar!

Para los catalanes, cono para el resto de los españoles, lo más importante ahora es saber cuándo nos vacunarán, cuánto más va a durar esta pandemia, qué medidas económicas se van a tomar para la reconstrucción de nuestra economía, cuántos ciudadanos más van a acabar en el paro y qué se va a hacer para evitar que la desigualdad creciente no ahonde en el abismo que separa a los que pueden vivir, mejor o peor, de aquellos que están siendo desahuciados por la crisis sin que quienes nos gobiernan actúen seriamente para cambiar la situación. Por eso es importante quién va a tomar el timón en Cataluña después de años de ineptitud, ineficacia e ineficiencia por parte de los Puigdemont, Torra -por cierto, hasta los suyos le han escondido durante la campaña electoral- o el propio Pere Aragonès.

Estas elecciones son cosa de tres, ERC, Junts per Cat y el PSC. Los demás son comparsas, aunque pueden jugar algún papel. En el caso del bloque independentista, el acuerdo entre Junts, ERC y la CUP posiblemente les pueda dar el poder, pero las relaciones entre Puigdemont y Junqueras o sus delfines son manifiestamente mejorables y los dos quieren machacar al otro. En el caso del bloque "constitucionalista", el PSC, si sigue ahí -y hay que tener fe, es decir creer lo que no se ve- un pacto con el Podemos catalán, con Ciudadanos, el PP y con Vox es un imposible ontológico. Así que la única opción posible es un pacto entre PSC y ERC o ERC y PSC, con apoyo de una tercera fuerza, que, si descartamos a Ciudadanos, tendría que ser Podemos. Un Gobierno "de izquierdas".

Un Govern dirigido por Pere Aragonés sería peor, incluso, que si el presidente fuera Junqueras. Aragonés se ha comprometido a no pactar con el PSC, "ya que son proyectos incompatibles". El sucesor de Torra en la presidencia de la Generalitat defiende la independencia, el derecho a decidir, la amnistía "urgente" a los políticos condenados por la Justicia, desprecia a España y al Rey y, pese a todo, es socio "fuerte" del Gobierno de Pedro Sánchez.

Un Gobierno presidido por Salvador Illa tendría que poner freno a todas las reivindicaciones de ERC, su previsible socio de Gobierno. Complicado, si quiere mantener los acuerdos en Madrid y no quiere echar a su electorado en el resto de España. Illa ha prometido que "no formaré un Gobierno con independentistas. Es malo para Cataluña". Entonces, ¿con quién? Hoy por hoy, aunque gane, Illa solo puede ser el escudero del independentismo.

Si ganara el fugado Puigdemont, la candidata sería Laura Borrás y el objetivo "repetir lo que hicimos". ¿Contaría con ERC? ¿Le apoyarían ERC y la CUP?

¿Y dónde está la derecha en Cataluña? Sociológicamente, en su casa, callada ante las tropelías, defendiendo los privilegios burgueses pero votando en buena medida a quienes quieren acabar con ellos, autoconvenciéndose de que el independentismo y el extremismo de izquierdas acabará volviendo a un nacionalismo amigable. Y, políticamente, en la nada -Ciudadanos desaprovechó su momento y el PP lleva lustros auto consumiéndose- o en el enfrentamiento suicida. Hay mucho griterío, demasiado espectáculo, pero escasas ideas. ¿Alguien gobernará en Cataluña alguna vez desde el seny y para todos sus ciudadanos?