Por primera vez en sus 30 años de historia, La Tribuna de Ciudad Real dejará de imprimirse por un periodo de tiempo, en concreto, este mes de agosto. La provincia se quedará, por tanto, sin la cita diaria en los quioscos. Estos tiempos convulsos han provocado un colapso generalizado de la economía, en especial, durante el estado de alarma y un confinamiento de más de tres meses que ha repercutido en los ingresos y actividades de todos los sectores, incluida la prensa diaria. En ese periodo, la empresa editora de La Tribuna acometió decisiones excepcionales como un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) durante tres meses por responsabilidad, vocación de permanencia y por coherencia con el resto de empresas privadas que han visto reducidos sus ingresos considerablemente. Aun así, este esfuerzo ímprobo de la plantilla por conservar la calidad del producto no ha sido suficiente para recuperar las ventas, más todavía cuando las autoridades sanitarias se resisten a que la prensa diaria esté presente en los establecimientos hosteleros y espacios de lectura colectiva. No ha sido fácil elaborar un producto digno en unos tiempos considerados de ‘guerra’ por narrar con la máxima credibilidad y fiabilidad los testimonios de aquellos profesionales que han estado y están en primera línea frente a la pandemia. Y de aquellas víctimas que han sufrido con soledad e impotencia el devenir de unos acontecimientos que pasarán a los anales de la historia como el virus que cambió la forma de entender nuestras vidas.
La nueva normalidad aún no ha proporcionado la seguridad necesaria para afrontar el futuro más inmediato con la suficiente garantía para pensar en que todo volverá a ser como antes. Ni mucho menos. Los comportamientos de consumo, los proyectos y planes personales han saltado por los aires en unos meses y todavía no existe la confianza de recuperar esas rutinas diarias que permitan soñar con las actividades de antaño sin limitaciones, imposiciones o lo que es más importante: sin miedo.
En este contexto de incertidumbre, La Tribuna abre una nueva etapa en septiembre con un formato gratuito, con distribución de lunes a viernes, que permitirá ampliar su difusión notablemente para llegar de una forma segura y masiva a un mayor número de lectores en las principales localidades de la provincia. Se acometerá una dolorosa reestructuración en la plantilla por mantener viva la presencia de la edición impresa y la independencia de un proyecto periodístico que ha sido un referente en la provincia de Ciudad Real en sus tres décadas de existencia. Con esa vocación de servicio público, las páginas de este periódico volverán a las manos del lector con la misma calidad, veracidad e información contrastada que la han caracterizado desde 1990.
Ahora, querido lector, contamos con tu inestimable apoyo y comprensión para iniciar esta nueva andadura que permitirá salvar empleos en un sector de la comunicación golpeado doblemente. Nuestro compromiso por arrojar luz se mantendrá inalterable pese a las dificultades actuales y futuras que estén por llegar.