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Escolástico González

Fontanería Pública

Escolástico González


Recuperación del río y su patrimonio para el turismo

04/10/2021

Nunca la Confederación Hidrográfica del Guadiana ha prestado especial atención al río Guadiana y al paso del mismo por el término municipal de Ciudad Real. Si acaso las piscinas del Vicario, hace ya unos años. Sin embargo, algunos proyectos de más calado que las piscinas fueron presentados en su momento por otras corporaciones y duermen el sueño de los justos, tanto por no encontrar continuidad en el Ayuntamiento como por el olvido de la CHG. Proyectos para fomentar el turismo y mejorar el medio ambiente que servirían para crear empleo y riqueza. 
De todo el patrimonio histórico e industrial abandonado y derruido en el entono del río Guadiana por la dejadez y transcurso del tiempo, una mención especial a dos parajes que afectan, entre otras cosas, a cinco de los ocho molinos existentes. A los cuatro situados en el paraje de Alarcos:  Albalá, Alarcos, Pedregoso y Argamasilla, todos ellos en el mismo entorno del río, y al quinto, el situado en el paraje de Sancho Rey, y que es conocido como Molino de Gajión. 
En el primer caso, en la recuperación del entorno de Alarcos, la idea no es nueva y ya en su momento se presentó a la CHG una propuesta de represa del río a la altura de Albalá que sirviese para inundar la zona hasta la alameda, donde tradicionalmente se celebraba la romería, y donde están ubicados los molinos, ofreciendo una vista desde el cerro digna del lugar histórico que ocupa.  El río Guadiana, a su paso por Alarcos, siempre fue un vertedero por el emisario de la ciudad, pero la instalación de la depuradora mejoró sus aguas y existió un compromiso inicial para recuperarlo por parte de la CHG. 
Ciudad medieval, castillo, excavaciones ibéricas, ermita o santuario de Alarcos, las zonas de la alameda, el puente viejo, y los molinos de agua, se convertirían en un paraje digno de visitar y recrear el pasado lleno de historia que ofrece el río en sus márgenes. Un paraje, alrededor del río, que ha tenido una notable importancia histórica y económica, que ha servido a lo largo de miles de años para establecerse nuevos pobladores, batallar, reconquistar, aunque hubiese que tomar las de Villadiego, culto religioso y actividad económica. En definitiva, uno de los lugares más importantse de la historia de la ciudad.  
En el segundo de los casos, en la zona de Sancho Rey, se trata de recuperar el molino de Gajión con la limpieza del río, arreglo de caminos y restauración del mismo. Una zona donde se da cita la mayor colonia de cigüeñas de todo el término municipal y que es objeto de múltiples visitas a lo largo del año. La importancia del río en la vida económica de Ciudad Real, sumado a la vida de las cigüeñas, aportarían un valor singular para incrementar los visitantes. 
Tiene Ciudad Real ocho molinos en el Guadiana a lo largo y ancho de su paso por el término municipal. Desde el más oriental, situado en la carretera N-401 y en la cola del Vicario, destruido y apenas perceptible, excepto cuando bajan el nivel de las aguas, hasta el molino de Albalá en el límite del término de Ciudad Real con Corral de Calatrava, donde desemboca el Jabalón, y que en su época más moderna fue reconvertido en una a fábrica de luz. Algunos de ellos están construidos en los siglos XIII y XIV, los más viejos, y otros son del XVII, XVIII y XIX.  
Esta semana ha sido el Día Mundial del Turismo y si la ciudad quiere ser competitiva es necesario recuperar la riqueza natural y el patrimonio histórico e industrial de la ciudad, ofreciendo nuevas rutas alternativas a los visitantes. Las fotos, los actores de Quijote y Sancho, y la Puerta de Toledo, parecen escasos atributos para poder competir.  Al Ayuntamiento corresponde el fomento y la ordenación de todo su territorio, por ello, y al paso, de la llamada de atención a la CHG, un recordatorio a los políticos locales sobre la necesidad de prestar atención a los atributos propios y naturales de Ciudad Real porque a ellos corresponde su conservación. 
No llegaron a Ciudad Real los molinos de viento que inmortalizó Cervantes haciendo a Don Quijote pelear contra ellos, como si fuesen gigantes, pero sí tiene la ciudad un vasto patrimonio histórico e industrial a lo largo del Guadiana por todo su término municipal. Los deportistas y amantes del campo y de la naturaleza que cada fin de semana salen a realizar senderismo o a realizar rutas ciclo turísticas pueden dar cuenta de ello.