Doble Dirección

José Rivero


22.247

18/11/2020

Se publicaba días pasados, la información vertida por el diario The Washington Post, en la que se reflejaba una rara y sorprendente contabilidad informativa. Se venía a decir que el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, cuya reelección se ha visto truncada en el último proceso electoral presidencial, y ha contado, desde el primer momento del escrutinio -cuya contabilidad no le satisfacía o no le beneficiaba- con afirmaciones estruendosas sobre fraude y engaños por todos los Estados. Afirmaciones temerarias que nunca se han demostrado y que en algunos casos han llevado a los respectivos tribunales supremos de los estados aludidos, para ser rechazadas las demandas y reclamaciones. 
Estableciendo un raro y enrarecido ambiente en la transición de poderes entre los dos presidentes, el electo Biden y el saliente Trump. Esa información de The Washington Post, producida en plena campaña electoral, venía a establecer que el presidente Donald Trump ha vertido, en estos años de su mandato y hasta el pasado 27 de agosto, 22.247 afirmaciones inciertas. Que no dejan de ser mentiras aproximadas, circunloquios perpendiculares o eufemismos oblicuos. Vamos que, en esa minuciosa contabilidad, seguida por algunos contadores y contabilizadores del diario The Washington Post, desde el 20 de enero de 2017 hasta el referido 27 de agosto de 2020 brilla la exactitud. Fecha, la primera de ellas, de la toma de posesión de su cargo como presidente electo en las elecciones de 2016, frente a la candidata demócrata Hillary Clinton. Y que, a juicio del diario de la capital estadounidense, ya arrastró la primera incerteza del recontado presidente al afirmar que, en esa fecha de un día deslucido por la lluvia, hubo mucha gente asistente -más que en la primera celebración de Obama, en 2009- y que la lluvia ni hizo acto de presencia. 
Cosas las dos -dos incertezas o dos mentiras a secas- que pudieron desmentirse con facilidad: la primera, con la consulta de una grabación de la explana del Capitolio del 20 de enero de 2009 y la segunda con la consulta del observatorio meteorológico de Washington. Pues bien, esa doble afirmación incierta del primer día fundacional del trumpismo sería la primera contabilizada por el diario The Washington Post, en ese largo recorrido de medias verdades, incertezas, medias mentiras y mentiras completas, para llegar a totalizar esa enorme, cantidad, donde uno no sabe si sorprenderse más por lo abultado de la nómina mentirosa o por lo minucioso y afanoso del procedimiento contable seguido durante casi cuatro años por los redactores contables de The Washington Post, a un promedio de 5.562 piezas anuales y de 494 capturas detectadas por mes transcurrido. Todo un récord, imposible de verificar entre nosotros.