Historia en Piedra

Rafael Cantero


Demolición del Hostal Casas

12/03/2021

Al igual que en el resto del estado Español, la historia contemporánea de Ciudad Real ha sido compleja, variada y llena de matices. La década de los años 60 del pasado siglo, representó para Ciudad Real la superación de los malos tiempos de postguerra y el comienzo de un despegue económico junto a una etapa de crecimiento y modernización.
Entre las muchas carencias que presentaba nuestra ciudad por aquellos tiempos, se encontraba la escasez de plazas hoteleras, que en cierto modo lastraba la actividad económica y no favorecía la presencia de visitantes en nuestra ciudad. 
Con el fin de aliviar el problema del alojamiento, el empresario Bernardino Casas Reina decidió abrir un hostal. Se construyó en los antiguos Paseos de Cisneros, actualmente ronda de Granada, en el número 23, junto a la estación de Renfe y frente al antiguo y popular bar Noche y Día.
El edificio, sin demasiado encanto, tenía cinco alturas y acogía en su planta baja el popular y prestigioso restaurante Casablanca, que estaba regentado por Cleto Martín Sánchez. El resto del edificio estaba dedicado a hostal, que fue inaugurado el 31 de julio de 1972 bajo el nombre de Hostal Casas. El empresario, con experiencia en el ramo, tenía otro hostal también llamado así en Almodóvar del Campo.
A partir del año 1992, cuando la antigua estación de Renfe fue clausurada, y los servicios ferroviarios empezaron a prestarse en la nueva estación del AVE, todo el trasiego de viajeros y gestiones comerciales que se hacían en torno al complejo ferroviario se vio reducido notoriamente, y el hostal Casas se vio sensiblemente afectado y reducida su clientela, viéndose en la necesidad de cerrar el establecimiento poco tiempo después.
Una vez que la estación de Renfe dejó de tener actividad, se desmontaron los andenes, vías, dependencias y demolieron los edificios anexos de la estación, quedando expedita una amplia zona de terreno, que sólo se veía alterada por el edificio del Hostal Casas que presentaba una imagen de abandono y dejadez.
Después de seis años deshabitado, el Ayuntamiento decidió expropiarlo a la empresa inmobiliaria Construcciones Aguilar, último propietario del inmueble, para construir en esa zona una amplia franja ajardinada de conformidad con lo que estaba previsto en el Plan General de Ordenación Urbana.
La demolición del viejo hostal Casas levantó una gran expectación entre la ciudadanía, porque se trataba del primer edificio en Ciudad Real que iba a ser demolido con explosivos.
La demolición se llevó a cabo a las 12.00 horas del 8 de marzo de 2001, y desde bastante tiempo antes ya se encontraban agolpados centenares de personas alrededor del cinturón de seguridad que la Policía Municipal estableció.
La empresa Volconsa fue la encargada de la demolición del edificio. Fueron necesarios cinco kilos de explosivos de los llamados detonantes sordos, con el fin de que la voladura fuese lo más silenciosa posible. Con puntualidad taurina explosionaron las cargas explosivas y el edificio se partió en dos mitades, desplomándose hacia el lado contrario de la ronda, provocando una gran nube de polvo que al diluirse dejó a la vista una gran montaña de más de mil toneladas de escombros.
Con la demolición del edificio se dio un importante paso para la transformación de toda la zona de antiguos terrenos de Renfe.