José Rivero

Doble Dirección

José Rivero


Martingala

09/06/2021

En teoría de probabilidades, se define como tal a un proceso estocástico del tipo martingala (galicismo de martingale) a la secuencia de variables aleatorias en la que, en un tiempo dado, la esperanza condicional de obtener el siguiente valor –dados todos los valores anteriores–, es igual al valor presente. La estrategia de la martingala es el más famoso de los sistemas para el juego de la ruleta. Como nos demuestran los jugadores del casino, de la película de Jacques Demy La bahía de los ángeles, al anotar los premios sucesivos de la ruleta como método de juego. Algo parecido a lo realizado –pero ya mejorado al contar con bases informáticas y tecnologías sofisticadas– por Gonzalo García Pelayo, que ya nos lo contara en su película Los Pelayos.
Más allá de ello, del mundo del juego de probabilidades, martingala también designa la pieza que tapaba una abertura practicada en la parte trasera de las calzas, debajo de los quijotes. Pura sastrería medieval. También en el juego de naipes del monte, se denomina así al lance que consiste en apuntar simultáneamente a tres o cuatro de las cartas del albur y la última, el gallo, contra la pieza restante. Hay otra martingala como pieza del arnés de la caballería, ya en desuso.
Finalmente –y es la martingala que nos interesa ahora–, por martingala denominamos al artificio o astucia para engañar a alguien, o para otro fin persuasivo. Un asunto del puro presente, donde cada vez más nos movemos en un movimiento abierto de martingalas para desmontar el presente y desmentirlo. Y no sólo es debido al carácter líquido del presente, sino a la dificultad obtenida por amarrar y fijar un asunto que llevarnos al teclado. Cuando centramos una captura, ya ha saltado otra que desvanece la anterior y la desmerece. 
Nos proponemos comentar el meritorio Plan 2050 y explota el conflicto fronterizo con Marruecos; se tambalea el futuro gubernamental de coalición –según se baraja en foros diversos– y nos ha saltado al escenario el comprometido trance de las tarifas eléctricas–pasando de puntillas sobre promesas precedentes–; íbamos a tocar las cuerdas sobre el debate de los indultos a los políticos catalanes y tenemos ya en perspectiva un Colon-2. En una muestra de cómo envejecen todos los asuntos de ayer noche. Hasta la retirada de Iglesias a los cuarteles de invierno de Galapagar parece un asunto del siglo pasado. Hasta la pandemia y la vacunación ascendente, parecen asuntos cerrados frente a los conejos del presente, que saltan a la actualidad de tanta martingala del boscaje. En honor y gala de Sánchez.



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