Comentario Dominical

Miguel Ángel Jiménez


«¿Dónde estás?»

19/02/2021

Ante la guerra, el sufrimiento, la muerte, las catástrofes naturales, los momentos de gran dificultad, miramos al cielo y decimos: «¿Dónde está Dios?». Pero también ante otras violencias, egoísmos e injusticias elevamos nuestra mirada. Nuestra fe puede tambalearse cuando experimentamos que Dios permite esa llaga profunda y permanente, como si se quedase mirando sin hacer nada. Esa pregunta nace de la radical necesidad de Dios y es legítima. También necesaria.

Lo mismo sucede a la inversa porque no somos solo nosotros los que preguntamos. También Él, Dios, le pregunta a Caín: «¿Dónde está tu hermano?». Antes le había preguntado a Adán: «¿Dónde estás?».

Y Dios estará entregándose por nosotros para desvelarnos que en la vida está incluida la muerte y el sufrimiento; que no hay otro camino, sino es el del amor, para alcanzar la plenitud. También en toda la naturaleza, toda la creación que será plenificada en Cristo sufre esos «dolores de parto». En la muerte, la vida. En la cruz, la resurrección.

También puede mirar a nosotros los que nos necesitan y preguntarse, preguntarnos: «¿Dónde estás?». La Cuaresma es ese camino en el que Dios nos hace mirar al lado y descubrir a alguien como nosotros, igual de querido por Él que nosotros porque la Cuaresma es la salida de nuestro egoísmo para llegar a un mundo nuevo.

Cuando el hombre confía solo en su fuerza, Dios nos hace descubrir, en el camino cuaresmal y de desierto, al hermano querido. Así es por gracia. Él nos conduce, nos guía, nos ilumina y nos va llevando a la plenitud.