Doble Dirección

José Rivero


Oliart y el 23-F

24/02/2021

Hace apenas diez días, desaparecía Alberto Oliart (Mérida 1928-Madrid 2021) dejando en las necrológicas producidas en la ocasión, un rastro más evidente y visible de sus años dedicados a la Política –fue Ministro de Industria, Sanidad y finalmente de Defensa–, que de sus años de formación en la Universidad de Barcelona de finales de los cuarenta y principios de los cincuenta. Donde coincide, y conoce, a relevantes intelectuales de esos años, que le acabaran marcando su años posteriores: Manuel Sacristán, José María Castellet, Carlos Barral, Jaime Gil de Biedma o Juan Raventós entre otros. Incluso los obituarios de rigor omiten parcelas nítidas como la de su vinculación con Extremadura –donde había nacido y donde volvía con frecuencia–, o como su estancia como Abogado del Estado en Ciudad Real –entre 1953 y 1958– donde, además, nacen sus hijos mayores Antonio e Isabel. Y de la que ya he escrito varias veces en los últimos días.

A Alberto Oliart le tocó le tocó lidiar como Ministro de Defensa un auténtico miura en el gobierno de Leopoldo Calvo Sotelo. Le tocó un encargo que pocos habrían aceptado, un encargo peliagudo en las circunstancias del momento, y que habla de la magnanimidad y de la bonhomía de Alberto Oliart y de su templanza. Contender con el proceso a los golpistas del 23 de febrero, no era algo fácil. Recuérdese que la votación de la investidura de Calvo Sotelo fue interrumpida por la llegada de Tejero y sus secuaces al hemiciclo del parlamento a las 18,15 minutos. Justamente, ahora que recordamos el 40 aniversario de la asonada de febrero de 1981 y de la inflexión que supondría para la marcha y homologación europea del Ejército español.

Inflexión que se sustancia en el proceso mismo de los militares imputados y su posterior condena. Y en la determinación consecuente de Leopoldo Calvo Sotelo –donde algo se deja ver la mano y Oliart– de solicitar el ingreso de España en la OTAN. Por más que se siguen enunciando las sombras y las luces de la trama –del triple Golpe, incluso– y se deja en la penumbra la llamada trama civil.

Sombras del Golpe del 23-F, sombras sobre sus antecedentes –más allá de la llamada Operación Galaxia con Tejero e Inestrillas de 1978– y sobre su financiación e implicaciones. Con las necrológicas del que fue Ministro de Defensa en 1981, Alberto Oliart, se ha operado de forma parecida. Se ha dado luz a toda su etapa posterior a 1977 y se han velado las referencias a los años previos y anteriores. Como si estos no hubieran existido.