ÁNGULOS INVERTIDOS

Jesús Fuentes


Otro trasvase más

31/12/2020

En medio de una ola de escepticismo ciudadano me atreví a considerar el Acuerdo en Defensa del Agua, firmado por los partidos y asociaciones de Castilla-la Mancha, como un hipotético acontecimiento histórico. ¿Servirá para algo?, preguntó algún lector. ¿Cuánto durará?, inquirió otro. Y así diversas preguntas. Llevamos tantos años conviviendo con nuestra impotencia, que cuesta creer en una solución de futuro. Han transcurrido años y más años de discursos vacíos, de promesas al viento, de demagogia sin tino. Como llorar delante de un muro o ante una piedra.
A pesar del tiempo pasado y de que  tengamos razón las gentes de Castilla-la Mancha, quien no vive en ella no entiende  la gravedad del problema. Sí lo entendieron asociaciones y movimientos de otras cuencas cuando se amenazó con trasvases desde otros ríos. Se formó un movimiento nacional. Por ejemplo, con Aragón en el caso del Ebro. Hasta que esa opción se descartó. Entonces volvimos a quedarnos solos como desde los inicios. Somos una población pequeña, sumisa, nada influyente políticamente. Ningún político se jugará su medro personal por un hecho tan abstruso como el trasvase de agua de una cuenca  a otra.
El mismo día que se publicaba el texto en este diario La Tribuna,  como una respuesta procaz, se publicaba la noticia de un nuevo trasvase.  Un hecho mecánico,  una rutina administrativa. En diciembre y con algunas lluvias para que nadie se alarme por la noticia. Ahora lo que queda por ver es cómo actuarán los firmantes del Acuerdo mencionado. ¿Recurrirán a los tribunales de justicia, sabiendo, como se ha comprobado durante años, que es una vía muerta? ¿Se tomarán otras medidas? De momento no se conoce respuesta. No es una cuestión fácil, aunque exista unidad de criterios, pues son muchos los años y los trasvases de agua hacia Levante. Son demasiadas las inercias en la administración del Estado y los intereses en Levante. Forma parte del paisaje contemplar el acueducto lleno de agua limpia y el Tajo, a su paso por Toledo, plagado de suciedad  por carencia de aportes de agua limpia y no solo por falta de depuración de los vertidos a los afluentes que cruzan Madrid. Y ese es otro de los asuntos que deberán acometer los firmantes del Acuerdo. ¿Se puede continuar alardeando de ciudad patrimonio de la humanidad con una cloaca como la que cruza por Toledo?