PSOE y Cs presionan al PP para que se sume al pacto

J.A.J
-

En las Cortes, el partido naranja acusa a los 'populares' de mantener una postura estéril, mientras el Gobierno regional les descalifica como "la peor oposición de la historia". Guarinos afirma que actuarán "con lealtad a CLM, no al Gobierno"

PSOE y Cs presionan al PP para que se sume al pacto - Foto: CARMEN TOLDOS

El primer Pleno ordinario de las Cortes de Castilla-La Mancha tras la conmoción social generada por la epidemia del coronavirus, celebrado este jueves, sirvió para que el gobernante PSOE y Ciudadanos coincidieran en presionar al PP para que entrara en el pacto por la reconstrucción socioeconómica dela región que acaban de suscribir las dos primeras formaciones. Sin embargo, el primer partido de la oposición se zafó de estas exhortaciones y está dispuesto a mantener su  línea de confrontación radical con el ejecutivo autonómico que preside Emiliano García-Page. Para ello, su diputada Ana Guarinos afirmó que los ‘populares’ actuarán «con lealtad a Castilla-La Mancha, no al Gobierno».
La mejor representación del panorama la dejó el apoyo mutuo que se dieron PSOE y Cs para aprobar sus resoluciones tras los tres debates generales celebrados en el plenario, uno sobre las consecuencias sanitarias del coronavirus, otro sobre las consecuencias económicas y un tercero sobre la situación de la Atención Primaria sanitaria. El PP no las respaldó, y vio como sus propuestas eran tumbadas por la mayoría absoluta socialista, aunque las apoyó Cs.
Los ‘populares’ tuvieron que soportar reproches sucesivos. Primero de Ciudadanos, que tachó la postura del partido de Paco Núñez de estéril, frente a los compromisos que han logrado introducir en el pacto como el aumento de ayudas a autónomos hasta los 40 millones de euros. Después llegó el PSOE y el gobierno regional. Desde el ejecutivo, el consejero de Sanidad, Jesús Fernández Sanz, no dudo en descalificar a los ‘populares’ castellano-manchegos como «la peor oposición de la historia» en la comunidad.
Las críticas fueron acompañada de llamamientos a la unidad para superar una crisis que se prevé complicada. Sin embargo, todos los diputados del PP que intervinieron insistieron en que no transigirán con el ejecutivo de Page por su gestión «nefasta», a la vista del número de víctimas de la epidemia, y «soberbia» con el trato a sanitarios y otros colectivos.