Nuevos trabajos arqueológicos en Alhambra, en junio

Ana Pobes
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Los trabajos ayudarán a completar la fase de investigación de campo y a «reactivar la economía de Alhambra, ya que siete familias tendrán ingresos asegurados durante seis meses»

Nuevos trabajos arqueológicos en Alhambra, en junio

El próximo 15 de junio se iniciarán nuevos trabajos arqueológicos de investigación en el vertedero meridional de la ciudad romana de Laminium, en el término de Alhambra. Trabajos que posibilitarán completar la fase de investigación gracias a la contratación de siete personas y que contribuirán «a reactivar la economía del municipio, ya que siete familias tendrán ingresos asegurados durante seis meses», comenta José Luis Fuentes, arqueólogo y director científico del proyecto.
«La arqueología como un antídoto permanente en los tiempos de crisis se revela como un motor más de desarrollo de la actividad económica en Alhambra» y que llega justo, continúa diciendo, cuando más se necesita. En una difícil situación económica provocada por el COVID-19 y que se ceba especialmente en los colectivos más vulnerables de los municipios más deprimidos como Alhambra, «dónde la tasa de paro y la escasez de recursos son los principales causantes de la despoblación que sufre desde hace décadas», lamenta.
Las contrataciones han sido posible gracias al Plan de empleo y garantías de rentas de Castilla-La Mancha, que cuenta con la cofinanciación del Fondo Social Europeo de la Unión Europea, y que ha sido otorgado a la Asociación Alhambra Tierra Roja, entidad promotora y responsable de activar las investigaciones arqueológicas en el municipio. Ello supondrá una inversión de 79.000 euros€ que  será asumida principalmente por la Junta de Comunidades de Cstilla-La Mancha, la Diputación, que contribuirá con los gastos de seguridad social de los trabajadores y la Asociación Alhambra Tierra Roja como promotora del proyecto que realizará la contratación y gestión de los fondos y OPPIDA, entidad profesional dedicada a la investigación patrimonial y arqueológica, que viene aportando recursos humanos, científicos y económicos al proyecto desde su descubrimiento en 2017.
Nuevos trabajos arqueológicos en Alhambra, en junioNuevos trabajos arqueológicos en Alhambra, en junio - Foto: Jose Luis Fuentes SanchezLas excavaciones arqueológicas se desarrollarán en un área no excavada de 600 metros cuadrados localizada en una parcela de 1.500 metros cuadrados, propiedad de la familia Gómez Torrijos en la calle Cuesta del Pozarrón. Esta parcela, explica Fuentes, ha sido cedida para facilitar las investigaciones arqueológicas, generar empleo en el municipio y completar una fase de contextualización de los innumerables objetos que en el solar han ido apareciendo a lo largo de décadas. Y es que, en los últimos años de investigación se han recuperado más de 200.000 fragmentos de una gran variedad de objetos como ánforas vinarias, aceite, salazones y frutos, lucernas, morteros, cerámica ibérica pintada de tradición, numerario, armas, fichas de juego, dados, cubiletes, elementos de hueso, metal y un amplio repertorio de piezas constructivas que fueron arrojadas murallas a fuera.
El destino actual de estos objetos es la sala de Antigüedad de la Colección Arqueológica de Alhambra, un museo localizado en dependencias municipales, que fue fundado por el actual presidente de la asociación Francisco Gómez Horcajada, con fondos recogidos por miembros de la asociación durante años.
¿Pero por qué es importante estudiar este tipo de vertederos? pues porque «en función de lo que tiraban podemos saber el grado de riqueza que tenían», comenta Fuentes. Es decir, los trabajos permitirán realizar más descubrimientos que irán en sintonía con un mejor conocimiento de la forma y estilo de vida de las clases sociales en las que se estructuraba la sociedad de Laminium en el siglo I d.C. Así por ejemplo, «el estudio de uno de los sondeos realizados en las campañas de 2017-2018 permitió hallar en tan solo 25 metros cuadrados, el conjunto de vajillas cerámicas con marca de alfarero más numeroso de la provincia de Ciudad Real que alcanza un volumen de 30 fragmentos», recuerda Fuentes.
Los vertederos acumulan cuentos de historias «en perspectiva ‘micro’ a través de miles de objetos amortizados y rotos que son rescatados para brillar nuevamente 2000 años después». Ahora, la misión de los arqueólogos es recuperar esa historia de crisis en tiempos de crisis.