scorecardresearch
Victoria Lafora

Victoria Lafora


Tienen que dimitir

08/09/2022

Los miembros del Consejo General del Poder Judicial, con su presidente Carlos Lesmes a la cabeza, tienen que dimitir en bloque para recuperar el prestigio de una institución clave en la separación de poderes y, además, forzar a PP y PSOE a respetar el Estado de Derecho.

El debate en el Senado demostró que los líderes de ambas formaciones no tienen la menor intención de llegar a pacto alguno y menos ahora en tiempo de descuento electoral. Ya no se trata de si los magistrados conservadores del Consejo quieren aplazar la elección de los dos candidatos que les corresponden en el Constitucional, se trata de que Lesmes no puede seguir otro año más inaugurando, en funciones, el año judicial. Un acto solemne, con presencia del Rey, y donde cursó tras curso, como quien clama en el desierto, ha solicitado, rogado y exigido la renovación.

Se da además la paradoja de que este cónclave de togas se celebra en el Tribunal Supremo, donde la imposibilidad de realizar nombramientos ha llevado a varias de sus salas a no poder constituirse. Lo que empezó siendo el sentir de algunas voces del sector progresista de la magistratura, que defendían la dimisión al unísono de todos los miembros del Consejo, se ha convertido en un clamor que ya alcanza al sector conservador.

El prestigio de la Justicia, e incluso del Estado de Derecho, está en juego. Si la clase política apuesta exclusivamente por sus intereses electorales, los magistrados deben plantarse. La polémica sobre los miembros del Constitucional, el empeño de Lesmes en que se cumpla la ley, y la sensación de que ha perdido su autoridad, son la evidencia del deterioro de una institución clave en la democracia.

El órgano que rige el funcionamiento de los tribunales de este país no puede seguir en funciones y vergonzosamente maniatado sine die. Si se van obligarán a PSOE y PP a llegar al pacto que no han sido capaces de lograr en cuatro años y demostrarán que la Justicia es un poder independiente. A lo mejor también abren los ojos a la ciudadanía sobre el nivel de la clase política actual, pero, a juzgar por las encuestas parece que los votantes saben perfectamente las carencias de nuestros dirigentes.

Pese a que muchos de los miembros del actual Consejo considera que dimitir es incumplir la ley y asumir un problema que no es suyo, otro sector se plantea si no estarán siendo cómplices del deterioro institucional al aferrarse al cargo. Por si faltara algún dato negativo más a este insólito bloqueo, Podemos, presiona a Sánchez para que rebaje la mayoría necesaria para elegir al nuevo Consejo, una propuesta de ley que quedó aparcada en el Congreso y que permitiría a la formación morada sortear los vetos a sus candidatos. Como se ve, cada uno barriendo para su casa...