El momento más difícil de Alcohólicos Anónimos

Hilario L. Muñoz
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El grupo Larache cumple hoy 23 años tras unos meses en los que a estado al borde de la desaparición por la falta de usuarios

El momento más difícil de Alcohólicos Anónimos - Foto: Rueda Villaverde

Alcohólicos Anónimos celebra hoy 23 años de reuniones, dos veces por semana, martes y viernes, en la parroquia del barrio de Larache en la capital. El grupo Larache celebra su aniversario lejos de los actos de apertura de otros años. Hasta ahora, cada 15 de septiembre se ha desarrollado un día de apertura del grupo de alcohólicos y familiares, una jornada de convivencia para que cualquier persona pueda acercarse. Este año, como el pasado, el COVID-19 impedirá ese encuentro y casi, se puede decir, ha impedido muchas reuniones llevando al grupo de Alcohólicos Anónimos en la capital a uno de sus momentos más difíciles de su historia. 

«Tenemos poca gente porque no se atreven a venir por miedo, no solo a contagiarse sino a que puedan contagiar a otros», explicó Mercedes, una de las integrantes de la organización en la capital. El aforo actual del grupo es de seis personas, con bastante ventilación, pero las personas siguen «reacias» a lo presencial. El confinamiento hizo que se creara un grupo online, en el que llegó a haber diez personas de la provincia, pero que también ha ido perdiendo fuelle. 

Con todo, desde el grupo Larache remarcan que la labor de Alcohólicos Anónimos no ha dejado de desarrollarse durante este periodo y, de hecho, tres ‘anónimos’ nuevos se han acercado hasta el grupo. Se trata de personas que ya tenían «un pasado» con la bebida, no solo porque en la pandemia haya consumido más o durante el confinamiento. «Aunque estés tiempo sin beber, al final vuelves a recaer», explicó Mercedes. «Son muchas horas las que se ha estado sin hacer nada, encerrados en casa y hay gente que se ha dado a la bebida», por este motivo piden a quien se haya descontrolado por la bebida que acudan a sus reuniones. Apunta de una forma muy gráfica: «Yo me he olvidado del alcohol, pero el alcohol no se ha olvidado de mí». La tentación sigue ahí y al final han sido derivados a Alcohólicos Anónimos desde la sanidad,a través de la UCA; a Servicios Sociales; o por petición de los familiares.

El momento más difícil de Alcohólicos AnónimosEl momento más difícil de Alcohólicos Anónimos - Foto: Rueda VillaverdeEntre las nuevas caras que han llegado a Alcohólicos Anónimos hay una persona de 60 años y otras dos que se ubican en torno a los 40 años. Uno de ellos, de hecho, llega desde un pueblo alejado de la capital, pero sigue «al pie del cañón» acudiendo, al menos una vez a la semana, a las reuniones para evitar el alcohol. 

«Me es muy raro que con todos los compañeros que asistíamos antes al grupo no acudan como antes de la enfermedad», señaló Lorenzo, otro de los integrantes del grupo Larache. Con todo recuerda la ‘magia’ de Alcohólicos Anónimos porque, «con dos personas que haya, se habla» y, con eso, basta para el apoyo necesario, para que «ese cuerpo desahogue y esté más tranquilo que cuando no se va al grupo». 

En Ciudad Real existen dos grupos de Alcohólicos Anónimos, uno se reúne los lunes y jueves, Sendero, en el barrio del Pilar, otro el martes y viernes, el Larache. Antes de la pandemia había reuniones cuatro veces a la semana. El otro grupo, señalan, «se ha enfriado un poco», también por el miedo al contagio. 

23 años.

«Cumplir años es un logro, pero sobre todo lo es que siga abierto», indica Mercedes, porque «cuesta mucho abrir un grupo». «Hasta que la gente se vaya concienciando, empiece a venir y se den cuenta de la existencia de Alcohólicos Anónimos tiene que pasar tiempo para que funcione». Por este motivo señalan la importancia de que el grupo haya tenido vida esta pandemia, aunque hayan ido dos personas. De hecho hay grupos que han cerrado estos meses debido a la ausencia de asistentes. «Estando en Barcelona fui a un grupo y solo había una persona. Fue quien me recibió y gracias a ella hoy estoy aquí», comenta Mercedes como un modo de mostrar la importancia de que haya grupos abiertos. 

El momento más difícil de Alcohólicos AnónimosEl momento más difícil de Alcohólicos Anónimos - Foto: Rueda Villaverde «El grupo me ha quitado la vida que yo tenía antes y que era el alcohol», señala Lorenzo, como un logro de los 23 años, para él y otros muchos, que han podido volver a vivir lejos de la bebida. 

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