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Un pasaje a la historia de Ciudad Real: el pasaje de la Merced

Rafael Cantero
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El pasaje de la Merced de #CiudadReal llegó a ser parte del recorrido del encierro de los toros que habían de lidiarse en la plaza Mayor. En la actualidad, el pasaje de la Merced adquiere fama y notoriedad en los días de Semana Santa

Un pasaje a la historia de Ciudad Real: el pasaje de la Merced

Pasaje, en el argot urbanístico, es una calle generalmente estrecha, peatonal y no muy larga que comunica o enlaza a dos calles entre sí. A veces es una especie de travesía, atajo o pasadizo entre dos calles principales que en muchos casos sirven como una vía alternativa para llegar más rápido a un lugar, así como para superar obstáculos. Generalmente, los pasajes se visualizan como espacios de paso que, a lo largo del tiempo, han ido variando y adaptándose al territorio tanto en sus funciones como formas. 

En el callejero urbano de Ciudad Real hay varias vías con la denominación de pasaje, entre ellas, el de la Merced. Este pasaje es un angosto callejón peatonal, de 132 metros de longitud, que pone en comunicación la plazuela de la iglesia de la Merced con la plaza del antiguo Instituto de Enseñanza Media, hoy conocida con el nombre de plaza de los Mercedarios. El pasaje de la Merced discurre en paralelo al edificio que en tiempos fue convento mercedario y hoy es museo provincial.

Todo el espacio que ocupa la plaza de los mercedarios y el propio pasaje de la Merced, formaban parte de los terrenos del Convento de la Inmaculada Concepción de los Padres Mercedarios Descalzos, construido en el siglo XVII y que estuvo desarrollando labores conventuales hasta el año 1821, cuando quedó sin actividad a consecuencia de las leyes desamortizadoras que se promulgaron. 

Un pasaje a la historia de Ciudad Real: el pasaje de la MercedUn pasaje a la historia de Ciudad Real: el pasaje de la Merced - Foto: Tomás Fernández de MoyaEl pasaje de la Merced se aperturó en el siglo XIX para comunicar la calle de Toledo con la calle Caballeros. En un principio atravesaba las tapias y espacios del antiguo huerto del convento, dónde hoy se encuentra la plaza de los Mercedarios. A lo largo de su historia ha tenido varias denominaciones, el historiador y presbítero Luis Delgado Merchán lo cita con el nombre de callejón de Calcerrada. En los primeros años del siglo XX figuraba en el callejero con el nombre de travesía del Instituto, y con fecha 17 de diciembre del año 1953, el Ayuntamiento tomó el acuerdo de cambiar su denominación por el de pasaje de la Merced.

En sus primeros tiempos y por su situación y proximidad a la plaza Mayor, el entonces callejón de Calcerrada o del Instituto fue utilizado como corral para el encierro de los toros que habían de lidiarse en la plaza Mayor. Los encierros discurrían desde los corrales del pasaje de la Merced hasta los toriles situados junto a la plaza Mayor. Las reses accedían a través del actual pasaje Alcor, toda vez que permitía la comunicación, casi directa, entre la calle de los Caballeros y la plaza.

En la actualidad, el pasaje de la Merced adquiere fama y notoriedad en los días de Semana Santa, al ser transitado por las cofradías y hermandades penitenciales que realizan su estación de Penitencia. Son multitud las personas que se dan cita en este lugar y plazas contiguas para ver discurrir las procesiones pasionales ciudarrealeñas. La primera hermandad que incorporó en su itinerario el pasaje de la Merced fue la Hermandad de Nazarenos de la Flagelación de Nuestro Padre Jesús de la Bondad y María Santísima del Consuelo, que lo hizo en el año 1992. Esta decisión fue seguida, posteriormente, por la mayor parte de las hermandades y cofradías de Ciudad Real.