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"Queremos crecer en número de botellas y también en valor"

Manuela Lillo
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Entrevista con Carlos Bonilla, reelegido presidente de la DO La Mancha

"Queremos crecer en número de botellas y también en valor"

La semana pasada fue reelegido al frente de la Denominación de Origen (DO) La Mancha y lo hizo por unanimidad, ¿cómo acoge ese nombramiento por consenso?

Con mucha ilusión y con muchas ganas para seguir trabajando por esta Denominación de Origen. Han sido cuatro años en los que creo que tenemos un buen balance, pero los próximos cuatro años los afronto, aparte de con ilusión, también con esa experiencia y con las cosas quizás más claras a la hora de crecer. También lo afronto con mucho respaldo de las seis organizaciones y esto hace que en los próximos cuatro años, si no nos sobreviene otra pandemia o algo similar, podamos crecer bastante, no solamente en el número de botellas, que eso seguramente va a ocurrir porque cada día los equipos comerciales de las bodegas son más potentes, sino en valor, porque a lo largo de los años hemos demostrado ya la calidad de nuestros vinos y la relación calidad-precio que tenemos es excelente y eso va a contribuir a que podamos introducirnos en los mercados en los que ahora mismo nos puede costar más. 

¿El reto es ir disminuyendo el peso del granel y aumentar el embotellado para ganar valor?

Por supuesto, es la única manera de ganar valor y, además, de crear riqueza en nuestra región y más puestos de trabajo. Es cierto que necesitamos muchísimos comerciales, muchos, para abordar todas las estructuras comerciales que tenemos en nuestra región y eso va a hacer que sea una posibilidad también de puestos de trabajo en los próximos años. 

¿Se demandan entonces muchos profesionales de este tipo en las bodegas?

Sí. Además, a la Consejería también se lo hemos manifestado, que se necesitan ciclos o estudios relacionados directamente con esto para poder crear estructuras porque no hay suficiente gente para ello. 

El sector lo ha pasado mal durante esta pandemia, ¿cree que ya este año puede enfilar el camino a la recuperación?

Este sector siempre ha sido muy optimista, mantenemos precios de hace muchísimos años y nunca nos hemos rendido. Tenemos mucha ilusión porque esto ya pase, aunque es cierto que las ferias que íbamos a tener este año se están todas aplazando, pero al menos es aplazando, no se van a quitar, por lo que las bodegas tienen muchas ganas de seguir yendo a ferias para poder seguir ganando clientes y eso es lo que nos mueve. Tenemos mucho vino, mucho granel y nos da la posibilidad de buscar ese valor añadido en el embotellado y el esfuerzo que están haciendo tanto las bodegas como las bodegas-cooperativas es muy importante y eso es lo que nos mueve a crecer.

En cuanto a las ferias, de momento está a la vista Fenavin para el mes de mayo, si la pandemia no lo impide...

Sí, Fenavin sí o sí se va a celebrar. Vamos, el otro día hablando con el vicepresidente de la Diputación Gonzalo Redondo nos aseguraban que intentarían no cambiarlo de fecha, aunque es cierto que las fechas del resto de ferias de Europa sí que las están retrasando un poco y se nos van a juntar con Fenavin, pero son riesgos que hay que correr.

¿Qué espera que suponga Fenavin tras el parón que implicó en 2021 por la pandemia?

Fenavin es la feria nacional más importante para nosotros y de cara al exterior. Tener esta feria en la zona donde más viñedo hay dentro de La Mancha, porque la DO La Mancha la componen cuatro provincias, pero solamente Ciudad Real supone el 50% de toda nuestra DO es muy importante. Es un buen escaparate para que todas las bodegas, más grandes o más pequeñas, puedan tener su presencia, porque tenemos unos vinos de muchísima calidad y esa es nuestra bandera, el poder mostrarlos a todos los compradores y distribuidores que vengan de otros países a nuestra casa. Eso nos hace fuertes. 

Por otro lado, en relación a los graneles, también en junio está previsto que se celebre la primera edición de la World Bulk Wine Exhibition en Estados Unidos, ¿cómo acogen esta iniciativa pionera?

Todo lo que sea promoción nos parece bien. Evidentemente tenemos que abordar todos los países y si somos capaces de ir todos juntos van a ver la fortaleza de esta Denominación de Origen. Por tanto, todas las ferias donde podamos tener presencia es bueno, y sobre todo en Estados Unidos, donde estos últimos años nos cuesta muchísimo poder entrar de la manera que nosotros quisiéramos entrar. Todo lo que sea Estados Unidos bienvenido sea, las bodegas lo toman como una posibilidad de poder estar allí y de ofrecer nuestros vinos y por supuesto que nos parece muy bien y creo que es muy acertado. 

La semana pasada la DO tomó la decisión de limitar a unos 30.000 kilómetros cuadrados la zona de producción de la denominación, ¿qué va a significar esa decisión y por qué se ha adoptado ahora?

Las cosas llegan cuando llegan y es cierto que para eso hay que estar convencido y quizás antes no todas las organizaciones estaban convencidas de que había que acotar el embotellado a la zona de producción. Había mucho granel y muchos embotelladores a nivel nacional y fuera de España que querían embotellar y había que crecer en número de botellas y había que exportar el vino aunque fuese a granel para que lo conociesen en otros países. Hoy creo que debe ser justo lo contrario, debemos de embotellar para poder tener una buena trazabilidad y sobre todo para crear esa riqueza dentro de nuestra región y lo han tenido claro las seis asociaciones que componen la Interprofesión y es el momento de dar el paso. Antes no se ha dado, pues porque no se estaba convencido quizá al 100%, hoy sí hay ese convencimiento y por eso se da el paso, acertadamente creo yo, porque eso va a crear más puestos de trabajo aquí y control de nuestro vino en nuestra región. 

Habla de la apuesta por el embotellado, pero no sólo serán botellas, también impulsarán nuevos formatos como el vino en lata, ¿verdad?

Sí, la verdad es que no nos podemos quedar atrás, esto debe tener mucho más dinamismo y si hay envases nuevos que están surgiendo o que ya han surgido, como puede ser en Estados Unidos la lata, donde ya está bastante implantada, por qué no. Hay que abordar muchas más cosas, tenemos eventos musicales y todos los relativos a jóvenes en los que poder ofrecer nuestro vino en lata porque de otra manera no habría posibilidad, el cristal no se puede vender o distribuir en festivales y demás eventos, y por lo tanto, la lata nos da la posibilidad de abordar más mercados y máxime cuando ya hay bodegas que lo están pidiendo y que están comercializando ese vino en lata, no con Denominación, pero sí que con otros tipos de vino. Estamos abiertos a nuevas técnicas de envasado y a cualquier envasado que pueda ponerse de moda y con vinos blancos y rosados prácticamente lo tenemos claro que al ser vinos de rotación no hay ningún problema y en los tintos estamos haciendo todavía las pruebas pertinentes porque lo que no vamos a hacer es, por hacer algún tipo de embotellado, perder la calidad que debe tener ese envase cuando se abra. Estamos con esa precaución con ciertos tipos de vino, pero es un modelo nuevo que ya está aprobado con una modificación de nuestro pliego que resolvía esta cuestión y a nivel regional y hay que señalar la agilidad de la Consejería para todo. Están con nosotros en todos los proyectos que iniciamos y eso también es de agradecer. 

¿Sienten el apoyo en general de las administraciones?

Sí, es cierto que también con mi antecesor, con Gregorio, se volcaron con esta Denominación de Origen y conmigo estos cuatro años. Yo no puedo poner ninguna pega porque la Consejería ha estado en todo momento con nosotros, ayudándonos, en los nuevos proyectos, y ante cualquier duda o ante cualquier problema que ha podido surgir están con nosotros, porque saben que somos la mayor Denominación, la que llevamos el nombre por bandera y tenemos presencia en más de 90 países en el mundo y creo que todos sumamos. 

¿Cómo ve la situación de esa denominación de origen hermana que es la de Valdepeñas y que no pasa por su mejor momento tras la desaparición de la Interprofesional?, ¿qué futuro le augura a la DO Valdepeñas?

Ahí puedo decir poco aunque sé que están en una situación no sé si crítica o diferente y yo espero que todo se arregle, que esa Denominación vuelva a tener el peso que ha tenido siempre y creo que un problema de ese tipo en una denominación de nuestra tierra no beneficia a nadie. Por tanto, yo espero y deseo que lo solventen lo antes posible. Al final todos sumamos, todos debemos estar, tenemos cada uno nuestro peso y en cuanto a la situación no le puedo decir porque no estoy dentro de ella y no sé la situación que tiene. 

A nivel interno de la DO La Mancha se ha visto ese consenso para su reelección, ¿el reto es mantener ese engranaje para adoptar acuerdos?

Sí, por supuesto, aprobar todo por consenso es aprobar propuestas que tienen claras todas las organizaciones y que no se vean unas frente a otras. Creo que el reto debe ser crear riqueza y eso lo mismo le va a beneficiar a la producción y a la comercialización. Si a la comercialización le va bien, a la producción le va bien. No podemos estar unos contra otros porque al final no hacemos nada y eso sí que nos perjudica a todos. Por lo tanto, el tener una buena sintonía entre las organizaciones y empujar todos en la misma dirección nos hace avanzar más rápido, mejor y crear riqueza para nuestras 250 bodegas y para nuestros 16.000 viticultores.