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"Estabilizaremos la población en torno a 490.000 habitantes"

R.Ch.
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«La digitalización está transformando toda la sociedad y tenemos que conseguir que nuestra provincia no se quede descolgada»

"Estabilizaremos la población en torno a 490.000 habitantes" - Foto: Fotos Rueda Villaverde

Hace una semana presentaba los presupuestos de la Diputación. 146 millones de euros que se ampliarán con los remanentes y que servirán, dijo usted, para ir haciendo provincia para las personas. ¿Qué partidas van a ayudar más a hacer esa provincia para las personas?

Fundamentalmente, todo lo que tiene que ver con dar respuesta a los retos que tenemos en estos momentos como sociedad, que es la digitalización y la sostenibilidad. Hay mucha gente que no acaba de entender lo que significa la digitalización o incluso puede pensar que es más importante arreglar una carretera o un camino, que también lo hacemos, pero es que la digitalización está transformando toda la sociedad y tenemos que conseguir que nuestra provincia no se quede descolgada, que nadie se quede excluido como consecuencia de que no tiene capacidad de acceder al mundo digital. Esta es una línea que vamos a continuar.

Y desde luego, también el de hacer frente a la crisis energética. Es fundamental. Estamos en una nueva transición, en este caso la energética. Tenemos que intentar socializar esta transición, que llegue a las administraciones públicas, a los ayuntamientos, y que estos sean ejemplo para sus vecinos. En la provincia tenemos mucho potencial, por nuestra propia superficie y por las horas de sol que disfrutamos. Debemos convertirlo en un elemento que nos dé un impulso de competitividad y para que los beneficios que se generen en el acceso a la energía renovable se distribuyan a más sectores de la sociedad, tradicionalmente excluidos.

La principal partida es la dedicada a los ayuntamientos… 

Realmente esa es la razón de ser de esta institución. Garantizar que todos los ayuntamientos, y de manera particular los pueblos más pequeños, puedan prestar los servicios básicos que tienen encomendados. Creo que eso, honestamente, ha funcionado bien durante todos estos años. Estamos prestando el servicio de bomberos a coste cero a los ayuntamientos de menos de 20.000 habitantes; la recogida de basuras a un precio limitado y en igualdad de condiciones a los que viven en la capital o en pueblos a cientos de kilómetros; estamos transfiriendo una ingente cantidad de recursos a los ayuntamientos para que hagan obras o instalaciones y a coste cero les renovamos alumbrados, aerotermia, sistemas de climatización, envolventes. Esta es una operación muy compleja en su ejecución, porque son 406 proyectos los que tenemos por importe de 25 millones de euros y los ayuntamientos no tienen que hacer absolutamente nada. Creo que los ayuntamientos no pueden quejarse, ni los de un color ni los de otro, de que no estamos permanentemente pendientes de lo que necesitan y estar atentos a sus intereses. Y la situación en los ayuntamientos no tiene nada que ver con la situación en la que se encontraron en 2015, que tenían que cerrar sus puertas cuando no podían prestar los servicios porque no podían hacer frente a las necesidades de sus vecinos y no había financiación. Creo que en nuestros pueblos, la administración local funciona con criterios de eficacia y las infraestructuras, las instalaciones, están muy mejoradas.

Un tema que preocupa, el de la despoblación. ¿Está condenada Ciudad Real a perder vecinos?

Los últimos datos, los del primer semestre, no dicen que se frena, que la pérdida es de algo más de 100 personas, pero es verdad que hemos estado cayendo desde hace ya diez o doce años, con más intensidad al principio y en la actualidad con menos. Hay una realidad que son las zonas del interior, incluso de provincias que crecen. Esas zonas sufren el problema de la población. El mejor ejemplo es Guadalajara: crece como provincia, pero su interior se despuebla. A nosotros nos está ocurriendo algo similar. Tiene mucho que ver con el crecimiento natural, que es negativo. Mueren más de los que nacen. Y estamos volviendo a lo que era la realidad de las cifras de la provincia antes del boom que se produjo a finales del siglo pasado. Creo que ya vamos a estabilizarnos, que nos vamos a quedar en el entorno de los 490.000 habitantes y vamos a intentar, sobre todo, que los pueblos más pequeños no solo no pierdan más población, sino que en la medida de lo posible puedan acoger población. Pero hay una realidad, que no tiene que ver exclusivamente con lo laboral, sino también con modelos de relación social. La gente joven se forma, por suerte, de una manera muy mayoritaria, accede a la Universidad y una vez que encuentra una actividad profesional,  es muy difícil que vuelva a sus pueblos a vivir y a fundar una familia, porque si uno se prepara para ser bioquímico, es imposible que luego pueda ejercer su actividad en el pueblo. 

¿Qué solución hay entonces?

De lo que se trata es de que las personas que viven en nuestros pueblos no se vayan porque tengan que buscar empleo o mejores servicios fuera. Tenemos que garantizar empleo y servicios de calidad a nuestros pueblos. 

Con siete años como presidente de la Diputación, casi ocho ya, si se hiciera un debate sobre el estado de la provincia, ¿cuál sería ese estado?

Creo que estamos mejor que estábamos hace siete años, que estamos ofreciendo esas respuestas a los retos que se van planteando en cada momento, que no han sido pocos, desde una pandemia y actualmente una guerra. Además, somos, hasta cierto punto, vanguardia en la generación de iniciativas en esas respuestas a los problemas que se enfrentan provincias como la nuestra. Hemos hecho una consolidación clara por el sector agroalimentario, fundamentalmente de la mano de Fenavin, en la medida en que la feria favorece el comercio del vino y el vino es el producto agroalimentario estrella de la provincia que genera riqueza y bienestar. Hemos consolidado Fenavin, hemos dotado de infraestructura moderna y atractiva desde el punto de vista comercial para el desarrollo de ferias y hemos resuelto el problema que existía respecto de la superficie expositiva.

Respecto al fenómeno de la digitalización, hemos dado una respuesta inmensa para que ninguna persona, ni joven ni mayor, ni con estudios ni sin ellos, se sienta excluida en el acceso a la sociedad digital por vivir en un pueblo o por vivir en un territorio que no sea urbano. Una respuesta como no existe en ningún otro lugar. Y hemos hecho una apuesta también muy potente por el turismo que está dando resultados dentro de que hemos tenido una pandemia y ha roto las expectativas tan positivas que teníamos en 2019, aunque ya estamos recuperando con datos mejores de los que teníamos antes del coronavirus. Estamos consolidando la oferta en cuanto a las instalaciones con líneas de subvenciones que no hubo nunca, para aquellos que deciden o mejorar o crear nuevas ofertas. Y hemos hecho una apuesta también por el tema de las hospederías, con seis ya en marcha o rematándose o en plena construcción, y pronto serán una realidad para ofrecer alojamientos de calidad, de un cierto tamaño y atractivos y llamativos para que se convierta en una experiencia. 

En materia turística, ¿prefiere calidad o cantidad?

Sin duda calidad y este tiene que ser el reto y de ahí que estamos haciendo un esfuerzo con la línea de ayudas a las casas rurales existentes, para que mejoren su calidad y a la creación de otras nuevas. Lo que nos interesa es la calidad, en cuanto a que en la medida en que ofreces calidad, te llegan también visitantes con calidad desde el punto de vista de su capacidad de compras. Y nuestra oferta está vinculada a la calidad necesariamente, porque este no es un turismo de playa, no es un turismo masivo, es un turismo que está relacionado con lo cultural, con el medio ambiente, con el patrimonio... Eso supone siempre una oferta de calidad relacionada con el descanso, con el turismo en familia, el de la tercera edad, con la no masificación que ofrece una provincia como la nuestra, donde la oferta turística, a diferencia de lo que puede ser Toledo o Cuenca, no está concentrada en una ciudad ni en un casco, sino que es en el conjunto de la provincia y es muy plural y muy diversa. Lo nuestro va por la calidad.

Y la gastronomía, otra bandera de la Diputación…

Sí. Hemos hecho una apuesta muy fuerte por la gastronomía como un elemento también generador de demanda en el ámbito del turismo, tanto en lo que se refiere a la mejora de la oferta gastronómica, que es lo que estamos haciendo a través de la formación con el Basque Culinary Center, una iniciativa pionera que no se realiza en ningún otro lugar de España, como en lo que tiene que ver con la proyección de los productores de la provincia con la marca Sabores del Quijote. Aquí nos ha acompañado el sector, no es mérito exclusivo de la Diputación, y tenemos unos magníficos profesionales, con dos estrellas Michelín. 

Sin morirnos de éxito, es verdad que seguro que quedan muchas cosas por hacer y otras muchas que se pueden mejorar, lo cierto es que creo que tenemos bien definidos los objetivos, tenemos los caminos bien trazados y llegar a la meta depende de todos porque, incluso haciéndolo todo bien, no está garantizado que podamos llegar lo antes posible. 

Infraestructuras. La A-43. ¿La conexión con Extremadura se hará por el norte, por el sur o no se va a hacer nunca?

Nuestro compromiso, lo hemos dicho siempre de manera clara, es que tiene que ir por Puertollano y Almadén. Y esta es una reivindicación que hemos hecho al anterior Gobierno de Rajoy y al actual de Pedro Sánchez. Y conviene que haya claridad en el conjunto de las fuerzas políticas con representación parlamentaria en nuestra provincia y que el PP diga lo mismo en una zona y en la otra. Y decir esto no es contradictorio con que haya que dotar de mayor seguridad el actual trazado de la N-430. No es incompatible. Entendemos que vertebra más el territorio provincial, que la autovía sea por Puertollano y continúe por Almadén para no descolgar una parte muy importante del territorio, pero al mismo tiempo decimos que se mejore y que se hagan las actuaciones para garantizar la seguridad de la N-430.

También dependen de ustedes más de 1.600 kilómetros de carreteras...

En lo que es nuestro ámbito de responsabilidad, en las carreteras provinciales, hemos llegado a un compromiso que teniendo 1.640 kilómetros exactamente, estamos cumpliendo el compromiso de que toda carretera provincial que tenga un uso educativo o sanitario se está arreglando. En este momento estamos actuando sobre 12 o 13 vías y siempre intentando tener las mejores comunicaciones.

¿Se puede dar por zanjado ya el debate sobre la utilidad o la inutilidad de las diputaciones?

Yo creo que en Ciudad Real ese debate nunca se abrió, porque todo el mundo compartía que la Diputación Provincial era una institución útil, que servía a los intereses de la provincia, que con unos recursos limitados prestaba servicios muy necesarios, fundamentalmente en las zonas rurales. En la actualidad nadie cuestiona su utilidad y es una institución eficiente desde el punto de vista de la gestión de los problemas que tiene que afrontar y los servicios que tienen que prestar y también eficaz respecto de la utilización de los recursos.

¿Fenavin 2023 será ya sin carpas?

Es nuestra idea, con la que estamos trabajando con intensidad. No nos cabe otra posibilidad. Nunca se sabe, porque nunca pensamos que podría haber una pandemia o una guerra en suelo europeo, pero creemos que lo vamos a conseguir, aunque siempre hay imponderables que pueden ser la falta de suministros o alguna cuestión que en estos momentos se nos escapa, pero la idea es que en enero o febrero, a más tardar, la nueva superficie ferial esté disponible y en mayo tengamos la primera feria de la historia de Fenavin en la que no hay carpas, con toda la superficie expositiva con un alto estándar de calidad y de tecnología y equiparable a cualquier feria de carácter nacional o internacional.

La Diputación tiene dos proyectos museísticos claves en el horizonte: el Museo de la Caza y el de las órdenes militares. Los dos con partida presupuestaria de 1,5 millones de euros. ¿En qué punto están?

Estos días estamos haciendo la carta arqueológica del edificio de la calle Postas, donde ya se ha dicho que va a estar el Museo de la Caza. Estamos viendo qué posibilidades ofrece, qué hay que conservar y qué tenemos que reponer. Y en relación con el de las Órdenes Militares, tenemos algunas opciones. La idea es que sea en Almagro, porque consideramos que es el sitio ideal. Y ahí tenemos un ofrecimiento del Ayuntamiento de un edificio donde actualmente tienen la escuela de música. Y estamos viendo alguna otra opción con el Obispado, con el que seguimos hablando. La idea es que desarrollemos estos dos proyectos con este impulso del millón y medio de euros, pero en el futuro hacerlo sin detraer recursos de los ayuntamientos, de manera que con los remanentes sigamos haciendo frente a estas inversiones y si en algún momento es necesario utilizar una parte del presupuesto ordinario, lo haremos, pero queremos hacer como hemos hecho con el pabellón ferial, que prácticamente hemos podido invertir de manera extraordinaria hasta 20 millones de euros sin detraer ni un solo recurso de lo que es nuestro compromiso y nuestra obligación con los ayuntamientos, de manera particular con los más pequeños.

¿Y el parque de bomberos?

Creo que ya, a finales de este mes o a principios del que viene vamos a presentar el proyecto y pasaríamos a licitación en diciembre. Ojalá a finales de enero tengamos una empresa adjudicataria y podamos iniciar las obras. Calculo que para junio o julio de 2023, si no pasa nada, estaría listo.