«El 90% de la producción de carne de caza va a la UE»

Hilario L. Muñoz
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Hace un mes fue reelegido el secretario provincial de Asaja Ciudad Real, Florencio Rodríguez, como presidente de la Asociación Interprofesional de la Carne de Caza (Asiccaza), una entidad que reúne a productores y comercializadores de carne de caza

«El 90% de la producción de carne de caza va a la UE» - Foto: Foto Tomas

¿Qué es Asiccaza para quien no lo conozca?
Es una asociación interprofesional, aprobada por el Ministerio de Agricultura, que sirve para vertebrar, regular y ordenar la producción y comercialización de un producto, la carne de caza. Esta Interprofesional nació a raíz de la constitución y desarrollo de la mesa de la caza de la lonja agropecuaria de Ciudad Real, integrada en la Cámara de Comercio. Eso motivó que hubiera interés por analizar el sector cinegético a nivel nacional, dándonos cuenta de los problemas que había en la producción y comercialización del producto.
¿Por qué repetir en el cargo como presidente de Asiccaza?
Porque casi todo lo que se ha realizado ha sido aprobado por consenso y creo que hemos hecho una labor muy importante desde la constitución de Asiccaza, allá por el año 2010. El primer periodo fue de trabajo y consolidación de la estructura de la Interprofesional, con el apoyo de las asociaciones de productores y las industrias para mejorar la trazabilidad del producto; para que hubiera una mayor investigación, una mayor promoción de este producto y que esto repercutiera en un mayor consumo. Además hay que tener en cuenta que es una carne natural ecológica y que su aprovechamiento sirve para generar recursos a las explotaciones agrícolas y cinegéticas, aumentando la rentabilidad y viabilidad de nuestras explotaciones y empresas cárnicas.
Dentro de sus primeras palabras al ser reelegido dijo «lo mejor está por llegar». ¿A qué se refería?
En la primera etapa pusimos en marcha la primera extensión de norma e intentamos conseguir unos fondos de la Unión Europea, para desarrollar programas específicos para la promoción, la información, divulgación e investigación del producto, trabajando también en la mejora en el campo. En la segunda extensión de norma sí hemos conseguido esos fondos que, entre fondos propios y fondos europeos se acercan al millón de euros. Estos se invertirán a lo largo de un periodo de tres años. Estamos haciendo que la carne de caza empiece a valorarse y conocerse más. Lo hacemos no solo de cara a nuestro país, sino a otros de la Unión Europea a través una actividad programada, entendiendo que hay mucho que hacer en el tema de la restauración, la hostelería y el catering.
Se exporta más carne de caza que se consume en España, ¿por qué mantener la línea de promoción exterior?
Lo que estamos intentando es que gran parte de los fondos de la Unión Europea los podamos aprovechar para modernizar nuestro sector, mejorarlo y darlo a conocer. En datos de comercialización, y refiriéndonos a la caza mayor, el 90 por ciento se exporta principalmente a Alemania, y en menor medida a países como Francia, Portugal, Italia o Reino Unido. Solo el 10 por ciento se consume a través del Canal Horeca (hoteles, restaurantes y cafeterías) en España. Si acudimos a la caza menor es al revés, solo el tres por ciento se comercializa, mientras que el 97 por ciento se utiliza como autoconsumo. Ahora queremos darle la vuelta a estas cifras para que nuestro producto, que es excelente, se consuma más en España y nos podamos abrir a nuevos mercados, como el francés. Y es que depender de un único mercado es peligroso. Debemos tener en cuenta que la carne de terceros países, como la de Nueva Zelanda, es una gran competidora para nosotros porque su carne es de granja, no es la carne natural, silvestre y ecológica que tiene España.
¿Qué ha ocurrido para que hace unas semanas la Federación de Caza de España pida más medidas frente a la triquinosis?
La situación es complicada. Lo que ocurre es derivado de problemas de convivencia entre las explotaciones agrícolas y cinegéticas. Es muy difícil hacer un control sanitario sobre las especies cinegéticas. Cierto es que el territorio es más controlable para unos que para otros; las especies cinegéticas tienen mucha movilidad e implica que haya incidencias de enfermedades que pueden afectar a una explotación ganadera gravemente y que no se puede atajar desde el punto de vista cinegético por ahora el desarrollo de ciertas enfermedades. Por eso hay que seguir concienciando a todo el mundo y poner medios para erradicarlas. Hay que mejorar los controles e intensificar el trabajo de campo. Aquí la Universidad nos está ayudando mucho.
De todos modos, ¿en la carne de caza hay varios puntos de control, sobre todo en una comunidad como Castilla-La Mancha que concentra la comercialización?
La carne de caza se encuentra entre los productos que más controles tienen. Existe un control en campo con veterinario, otro en sala de despiece y además existen los controles administrativos pertinentes. Eso da seguridad, de cara a que lo que se produce y comercializa, hasta llegar al consumidor. El proceso está ya normalizado, pero ahora tenemos que conseguir que nuestras cuotas de mercado sean más elevadas, apoyándonos en la calidad de nuestras carnes para conseguir un mayor prestigio del sector y una viabilidad económica para las explotaciones cinegéticas y las industrias. En este sentido, la caza es básica y fundamental para nuestro territorio, sirve para que se controlen los daños y perjuicios sanitarios se dan en las explotaciones agrícolas, controlando y protegiendo el bienestar sanitario. Creo que, de alguna manera, la caza es el día a día de todos los que vivimos en el mundo rural, generando una actividad económica y muchos puestos de trabajo.
La pasada semana se celebró la primera mesa de la caza, la dedicada a descaste, ¿qué expectativas de precios hay?
Es impredecible saber qué va a pasar en esta campaña. La pasada fue una campaña en que se rompió el umbral de precios que venían dándose y eso hizo que la cuenta de resultados del sector fuera más positiva de lo que podían ser las expectativas. Todo depende de la oferta y demanda. Que el 90 por ciento de la producción vaya a países de la Unión Europea, significa que estamos condicionados por el precio que nos puedan exigir esas empresas de comercialización y hace que pueda haber fluctuaciones o variaciones significativas. En estos momentos creo que los precios no van a ser muy distantes a los precios medios de la campaña pasada. Se verá en función de las existencias de carne que pueda haber y de los contratos que se firmen para la exportación.
¿Se verá otra vez la carne de ciervo a cuatro euros?
Desde la Interprofesional no nos metemos en el tema de precios, pero como presidente de la mesa de la caza diría que los precios del año pasado fueron unos precios positivos para los productores. Este año lo que pueda pasar va a depender de los contratos que se hagan con Alemania, que es nuestro principal comprador. Por otra parte, creo que lo que interesa es que sean precios estables porque si fluctúan mucho derivan en que los contratos que se puedan hacer de cara al exterior no se puedan cumplir o se cumplan de forma más condicionada. Eso crea tensión en el ámbito de las operaciones comerciales y de las propias industrias.
¿Puede afectar a esa comercialización al exterior que Alemania suba el IVA de la carne hasta el 19 por ciento?
Sí, pero no nos debe preocupar solo el IVA, sino cómo afecte la entrada de carne de otros países a la Unión Europea que pueden competir con la nuestra. Lo que tenemos que hacer es aprovechar lo que nos diferencia de otros mercados.
¿Se puede hacer un cálculo de cómo será esta temporada de caza?
Hay 32.000 cotos en España. Por tanto, se generan, como es normal, muchos intereses entre los productores y titulares de estos cotos, que tienen una planificación y explotación diferente. También puede afectar el problema de la sequía que estamos teniendo este año.
¿Cuál será el principal objetivo que se ha marcado Asiccaza para esta nueva etapa?
Asiccaza va a apostar por la trazabilidad de este producto, para que se reconozca nuestro sistema de explotación y comercialización como uno de los más importantes a nivel europeo. Eso servirá para tener un valor añadido para las explotaciones cinegéticas y para la industria. Seguro que el consumidor tendrá plenas garantías de que es una carne excelente. Pero también debemos trabajar para hacer llegar nuestro producto a los lineales (grandes superficies), para que la gente los pueda consumir; algo que por ahora es difícil.
La apertura del aeropuerto el próximo 12 de septiembre, si se cumplen los plazos, ¿puede influir en esta temporada de caza?
Sin lugar a dudas. Cualquier infraestructura que se pueda desarrollar atraerá interesados en el sector. Se trata de visitar y disfrutar de los recursos de esta provincia y que son fundamentales para su desarrollo económico y social. Estoy convencido de que el aeropuerto influirá de forma decisiva. Ya lo fue en su momento. En su corto periodo de actividad vimos cómo gente de otros países aprovechaban esta infraestructura para desarrollar aquí la actividad cinegética.