En casa y a la fresca

M. E.
-

Los distribuidores e instaladores de aire acondicionado aplauden el importante repunte de ventas experimentadodesde que llegara el calor y coinciden en un cambio de tendencia del ciudadrealeño tras los meses de confinamiento

En casa y a la fresca - Foto: Foto Tomas

Si el largo confinamiento que los ciudadrealeños han tenido que sufrir durante los meses de estado de alarma tiene un lado positivo, éste es que han aprendido a valorar en su medida las ventajas de disponer de un hogar bien dotado de todas las comodidades posibles, incluida a buena climatización. Esta reflexión se puede apoyar en un dato muy significativo: la venta de aparatos de aire acondicionado está experimentando un importante repunte con respecto a otros años. Y los profesionales del sector tienen claro que la razón no es otra que los efectos colaterales de la situación de enclaustramiento padecida desde marzo hasta junio. Muchas personas han decidido no salir de vacaciones este verano, por razones económicas o de seguridad, apostando por quedarse en casa, pero con la condición de tenerla preparada para combatir el calor. Además, existe el riesgo de que las autoridades vuelvan a decretar medidas de confinamiento, y permanecer en casa toda la familia durante esta calurosa época podría resultar insufrible si, además, la temperatura es demasiado elevada.
Por ello, muchos ciudadrealeños no han dudado en reforzar la refrigeración de sus hogares adquiriendo máquinas de aire acondicionado, tanto los que aún no tenían ninguna instalada como los que se han decantado por llevar el ‘fresco’ también a habitaciones secundarias como dormitorios u oficinas, pensando también en el teletrabajo. «Lo que no se van a gastar en viajes de vacaciones se lo gastan en aire acondicionado», resume Privato Navas, de la empresa Teyma, que calcula que en las últimas semanas ha podido vender unos 40 aparatos más, un 25%.
Este incremento de la venta, instalación y revisión de aparatos de climatización está tocando techo desde hace tres semanas, cuando la provincia empezó a verse azotada por este agudo calor. En el hipermercado E.Leclerc, el responsable de esta sección, Ángel Rojas, calcula que el negocio ha crecido hasta un 40%, y en muchos casos se trata de ventas de aparatos de gama media-alta, alcanzando hasta los 700 euros: «Suele ser gente que no se va a ir de vacaciones a ninguna parte y ese dinero se lo prefieren gastar en tener su casa bien acondicionada. Además, no suelen escatimar en los precios, e incluso se interesan por modelos con tecnología más avanzada, como la posibilidad de conexión con el teléfono móvil a través de wifi».
En casa y a la frescaEn casa y a la fresca - Foto: Foto TomasEn Instalaciones Coronel notaron un incremento sustancial en sus ventas en el mes de mayo, y han repetido a mediados de junio con la llegada de la ola de calor. «A la hora de elegir entre vacaciones o aire acondicionado en la casa, no se lo plantean, y más durante estos días, que la gente ya no puede dormir bien por las noches por el calor. Aquí no hemos parado de trabajar», afirman, pues también han multiplicado los encargos de revisión e higienización de los aparatos, utilizando bactericidas, sobre todo en residencias de ancianos.
La pregunta es, ¿los profesionales del aire acondicionado ya han vendido todo lo que tenían que vender esta temporada? Nadie se atreve a responderla. En un año normal, la campaña fuerte ya habría terminado. «Mucha gente ya se iría fuera de vacaciones y ya no se plantearía realizar una inversión pensando en el mes de agosto, sino que ya se esperarían al año que viene, pero ahora no sabemos, es imprevisible», afirma Privato Navas. Y es que el calor, los rebrotes de contagio de COVID-19 y el riesgo de un nuevo confinamiento podrían provocar que este sector siguiera al máximo rendimiento unas semanas más.
En resumen, que la llegada tardía del calor, después de un mes de mayo fresco, no benefició en absoluto a los distribuidores de aire acondicionado, aunque esa pérdida de negocio se está compensando con los efectos de la situación de alerta sanitaria en la que todavía se encuentra la sociedad. Los ciudadrealeños saben que como en casa, en ningún sitio, y si está fresquita, mucho mejor.