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«El ferrocarril ha contribuido a transformar la ciudad»

Manuela Lillo
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Escolástico González lidera la nueva Asociación Cultural Ferroviaria de Ciudad Real que quiere dar a conocer todo lo que ha supuesto este medio de transporte en la capital

Escolástico González, junto a la antigua estación del parque de Gasset - Foto: Tomás Fernández de Moya

¿Cuál es el objetivo que se persigue con la creación de esta  asociación cultural en torno al ferrocarril?

El objetivo fundamental es la creación de un espacio museístico o museográfico que muestre cuál ha sido la aportación del ferrocarril a la ciudad en los dos últimos siglos. Desde su llegada en el 1861 hasta la actualidad, el ferrocarril ha sido muy importante en la ciudad y ha ido contribuyendo en cada momento a la vida económica de la misma, ha llegado a tener más de 3.000 trabajadores en la ciudad y en torno al propio ferrocarril se han creado espacios importantes en su geografía urbana: barrios como el de los Ángeles o Pío XII, pero también espacios como el parque de Gasset, el edificio de la Ferroviaria, el de la Casa de la Ciudad o el de la antigua estación del Gasset.

¿También lo que supuso el AVE, que ahora cumple 30 años, no?

Claro, el hito más importante es el del 92, que es cuando se produce un cambio todavía más importante, que afecta no sólo a la vida económica de la ciudad, sino también a la laboral y a la propia fisonomía urbana de la ciudad. Es cuando se produce el mayor ensanche que ha tenido la ciudad, con todo lo que es el Peri de Renfe, y cuando se produce ese cambio laboral, con las personas que van y vienen. Ha supuesto mejoras cuantitativas para la ciudad y también cualitativas, aportando especialización en la medicina y la especialización universitaria. El ferrocarril ha contribuido en estos dos siglos de una manera o de otra a transformar la ciudad y nosotros buscábamos un espacio donde poder mostrar qué ha supuesto. 

¿Qué es lo que llevó a impulsar esta asociación?

Foto de familia de integrantes de la Asociación Cultural Ferroviaria de Ciudad RealFoto de familia de integrantes de la Asociación Cultural Ferroviaria de Ciudad Real - Foto: LTNace de una idea más reivindicativa que otra cosa. que se ha ido transformando y fue cuando el Ayuntamiento, junto con Adif, perdió el edificio que había destinado a museo ferroviario en la vieja estación del parque de Gasset.  

¿Cómo sentó eso entre los ferroviarios?

En general, muy mal. Bueno, lo primero es que fue una sorpresa, y después no se entendió muy bien que un convenio que estaba hecho para 50 años y que sólo le costaba al Ayuntamiento 6 euros mensuales de alquiler, 20 años antes de vencer se denunciase y se perdiese para el uso cultural, administrativo o de cualquier índole de la propia ciudad. Eso hace que la Asociación de Amigos del Ferrocarril de la ciudad, que tenía una idea de museo posiblemente algo más anticuada que la que nosotros hemos aportado ahora, la tenga que desalojar y el edificio revierta nuevamente a Adif, que tampoco ha subido utilizarlo después. 

Adif lo sacó a licitación, pero quedó desierto...

Es que cuando Adif lo saca al mercado, se encuentra con una sorpresa: que nadie está dispuesto a invertir un millón de euros en el acondicionamiento del edificio para tener una explotación privada y además pagar un alquiler a Adif. Nosotros aparecemos un poco como asociación y queremos ser mediadores para que el edificio vuelva a estar en propiedad de la ciudad y vuelva a tener actividad cultural y si es la que propone la asociación, de carácter museográfico, para dar a conocer estos dos siglos del ferrocarril en Ciudad Real, mucho mejor. Pero eso no significa que no pueda convivir con otras actividades privadas para que sea sostenible su mantenimiento. 

¿Qué pide la asociación?

Nosotros como asociación no pedimos nada, queremos aportar nuestra idea, incluso dotarlo de un espacio gráfico de lo que ha supuesto el ferrocarril y ponemos nuestro saber y entender como ferroviarios para dotar ese espacio, pero un espacio común de toda la ciudad. Nosotros como asociación no reivindicamos un espacio, Dios nos libre, no lo necesitamos, pero nosotros sí tenemos los elementos y medios para crear ese espacio museográfico.