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El propanolol resuelve en el HGUCR el 80% de hemangiomas infantiles

Raquel Santamarta
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El Hospital General abordó en un curso de dermatología pediátrica organizado por La Paz la efectividad de este fármaco betabloqueante en el tratamiento de estos tumores benignos

Asistentes al curso Dermatología para Pediatras - Foto: /Fotos Rueda Villaverde

Los hemangiomas, tumores benignos formados de capilares sanguíneos, suelen aparecer a los pocos días de vida y crecen muy rápidamente durante los primeros cuatro meses. Al ser un motivo de consulta frecuente en la infancia, ayer centró buena parte de un curso de dermatología para pediatras organizado por Marta Feito y Raúl de Lucas del Hospital La Paz de Madrid, centro que ha participado en un ensayo clínico multicéntrico que avala la utilización de propranolol en su tratamiento. En este sentido, la oncohematóloga pediátrica del Hospital General Universitario de Ciudad Real (HGUCR) Julia Pareja explicó durante su intervención que «el 80 por ciento de los niños tratados han respondido a este fármaco betabloqueante».

Desde 2010 un total de 25 pequeños con hemangiomas han sido abordados con propranolol. Su edad media, según explicó Pareja, se situó en los 5,4 meses de vida. «En la mayoría de los casos se manifestaron en la piel de la cara y en el cráneo, así como en la región occipital y en el cuello», precisó la experta sin dejar pasar por alto que «18 eran niñas». Y es que ellas son tres veces más propensas a padecer unas lesiones que, pese a que tienden a desaparecer, pueden ocasionar problemas.

«A diferencia de las malformaciones vasculares, que no involucionan tras un crecimiento proporcional, los hemangiomas remiten de manera espontánea tras una fase proliferativa», remarcó la doctora Feito incidiendo en que «es imposible predecir su tamaño final y alcance». En este sentido, aseguró que «el pronóstico del paciente depende en gran medida de la capacidad diagnóstica de su médico».

Complicaciones. Un hemangioma en el párpado dificulta la visión; si está en la boca, puede llegar a imposibilitar la alimentación o, si se sitúa en la laringe, conlleva síntomas respiratorios. «Los periauriculares pueden provocar una hipoacusia de transmisión, mientras algunos nasales son muy desfigurantes», advirtió asimismo la experta. «El problema es la afectación de tres o más órganos», sobre todo del hígado, puso de relieve Feito dejando claro que «sólo deben tratarse aquellos con posibilidad de complicarse».

Feito apuntó a la efectividad del propanolol en las fases proliferativas e involutivas al controlar la hipoxia ( estado de deficiencia de oxígeno) celular. Además, según precisó, se asocia a escasos efectos adversos. No obstante, de los 25 casos registrados en el HGUCR, Pareja explicó que en dos se suspendió el tratamiento por hipoglucemia (con infección gastrointestinal) e hiperglucemia.

Al diagnóstico, según afirmó la oncohematóloga pediátrica del HGUCR, se hace un estudio cardiológico (electrocardiograma y ecocardiograma) a los pacientes que, en su mayoría, son prematuros y bebés con bajo peso al nacer. Asimismo, son sometidos a una analítica sanguínea básica y a pruebas de imagen en algunos casos, manteniendo una estrecha colaboración con los servicios de Dermatología y Oftalmología. «Durante los tres primeros meses el seguimiento en consulta es mensual, luego se les cita cada dos o tres meses», reveló explicando que «uno de los dos casos que no respondió al propanolol terminó en cirugía». A ellos se unieron dos recidivas.

Los problemas de piel ocupan un 20 por ciento de las consultas de Pediatría en Atención Primaria. En este sentido, el curso de dermatología celebrado ayer en el HGUCR abordó otras patologías prevalentes como las infecciones fúngicas, las verrugas,  la denominada 'molluscum contagiosum', la dermatitis atópica y el acné, así como las manifestaciones cutáneas de enfermedades sistémicas. A este respecto, el gerente del Área Integrada, Alberto Jara, puso el acento en un proceso de aprendizaje activo no sólo con el fin de garantizar la actualización de los conocimientos de los profesionales, sino también «con el afán de estimularles en su trabajo diario». «La eficiencia en la innovación es una apuesta por mejorar el diagnóstico y tratamiento de los pacientes», concluyó.