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Picón huye de la exclusión financiera

M. Espadas
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La localidad, que estrenó cajero en verano, está entre los pueblos que el sector bancario y el Gobierno se comprometen a respaldar

Picón huye de la exclusión financiera - Foto: Tomás Fernández de Moya

Picón es una de las localidades españolas con una población mayor de 500 habitantes que está incluida en el informe sobre el que está trabajando el Gobierno central para implementar medidas que eviten la exclusión financiera en el entorno rural. Según este 'Informe sobre la Inclusión Financiera en España', existen 243 municipios sin ningún punto de acceso a servicios bancarios, víctimas del proceso de progresivo adelgazamiento que ha sufrido la red de oficinas en los últimos años, con una reducción de un 58,4% desde el máximo alcanzado en 2008, así como de los cajeros automáticos, con un 23% menos. Y Picón, con un censo de 661 habitantes según este estudio, es la única población de la provincia en esta situación y una de las 11 que se contemplan en Castilla-La Mancha (cinco en Guadalajara, tres en Toledo, dos en Cuenca y ninguna en Albacete).

Según el acuerdo alcanzado por el Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital con las tres patronales del sector bancario, la Asociación Española de Banca (AEB), la Confederación Española de Cajas de Ahorros (CECA) y la Unión Nacional de Cooperativas de Crédito (UNACC), éstas tienen un plazo de seis meses para dotar a estas localidades de algún tipo de punto de acceso a servicios bancarios (oficinas, cajeros, sucursales ambulantes o agentes financieros). De lo contrario, tendrán la obligatoriedad de poner en funcionamiento un cajero automático genérico o de 'marca blanca' que de servicio de manera conjunta, también en un plazo de seis meses.

Picón tiene la fortuna de haberse adelantado a este protocolo del Gobierno, que amplía un plan anterior, ya que desde hace unos meses el Ayuntamiento llegó a un acuerdo con La Caixa para que uno de sus 'ofibuses' hiciera parada en la localidad los jueves alternos, y este mismo verano se instaló un cajero automático en la propia fachada del Consistorio, operado por Prosegur. Servicios que, gracias a este nuevo protocolo estatal, se consolidarán, según el compromiso de las patronales bancarias, y que dejan atrás más de dos años de 'oscuridad' financiera, con la incómoda y no siempre posible obligatoriedad de recorrer 16 kilómetros para utilizar algunos de los bancos de la capital. «Este tipo de medidas son muy necesarias para evitar que los pueblos pequeños desaparezcan del todo», afirma rotundo su alcalde, Rafael Rodríguez.

Vicente, uno de los usuarios de este nuevo cajero, subraya que la posibilidad de sacar dinero en efectivo es de gran valor en un pueblo donde apenas hay lugares donde se pueda pagar con tarjeta. «Para hacer cobros, pagos de recibos u otras gestiones es más complicado, pero para sacar dinero en metálico sí es un servicio importante, sobre todo para personas mayores», asegura. Una reflexión que apoya Patricia, una de las trabajadoras del Ayuntamiento piconero, que destaca el amplio número de vecinos que hacen uso de este nuevo servicio: «Aunque cobren comisión, merece la pena antes que tener que desplazarte a Ciudad Real a por dinero, por el tiempo y por el precio de la gasolina».

La experiencia vivida en la farmacia de Picón es muy significativa. Durante la pandemia, en alguna ocasión una de sus trabajadoras tuvo que adelantar dinero en metálico a una de las clientas, ante la imposibilidad de obtenerlo en el pueblo. Una situación que, desde que existe este cajero, no se ha vuelto a repetir. Sin embargo, algunos de los más mayores recelan de su servicio. Es el caso de María Dolores, que cede la responsabilidad de ponerse al frente de la pantalla y el teclado a sus hijos. «Estas cosas yo no las entiendo», confiesa. Reflexión que comparten algunas de las piconeras que se acercaban al puesto de venta ambulante de frutas y hortalizas: «Yo aprovecho cuando voy a Ciudad Real para sacar dinero para todo el mes, y así sabes lo que te gastas», dice una de ellas entre risas generales.

Manuel también es de los que sacan dinero en la capital, aprovechando que tiene que hacer alguna gestión, aunque entiende que disponer de un punto de acceso bancario sí es muy útil para otras personas que no tienen medios para desplazarse, o que no tienen hijos o familiares que les lleven, y más en un pueblo donde, salvo alguna excepción, «solo puedes pagar con dinero en metálico».