«La ola feminista es una contestación a la 'fascitización'»

SPC
-
«La ola feminista es una contestación a la ‘fascitización'» - Foto: VICTOR LERENA

La periodista madrileña considera que el mundo vive en una crisis de baja calidad democrática y que es el momento de comprometerse para «ganar una batalla dentro de la guerra»

Rosa Montero es enfática al señalar que el machismo también está presente en las mujeres: «El prejuicio es ciego y no nos damos cuenta». Por esta razón, asegura, el feminismo debe ser «una cosa de todos», ya que para cambiar a la sociedad es necesario que hombres y mujeres se unan en una misma lucha.
Montero insiste en que, tal y como titula su último libro, Los tiempos de odio (Planeta), vivimos en un mundo fraccionado y en medio de una «crisis creciente de la credibilidad y legitimidad democrática». Sin embargo, deja claro que es posible ganar batallas si se pelea por las ideas en las que se cree.
Los tiempos de odio es una novela de ficción, pero tiene muchos momentos y situaciones reales.
Sí, yo siempre digo que mis novelas de Bruna Husky son las mas realistas que he escrito, a pesar de que suceden en el año 2110. Pero la ciencia ficción es así, la gente tiene un prejuicio espantoso con la ciencia ficción, pero en realidad te proporciona una herramienta metafórica maravillosa para hablar de la condición humana y del aquí y el ahora. Los tiempos del odio es una de las novelas más realistas que he escrito.
¿Vivimos en tiempos de odio?
No lo creo. En todo el mundo ha habido una crisis creciente de la credibilidad y legitimidad democrática, pero nuestra democracia es muy transparente y eso es un gran valor.
Por ejemplo, está Trump y Bolsonaro, que son dos jefes de Estado de dos países tremebundos, han llegado al poder votados por millones de personas con unos discursos electorales claramente de odio, que antes no se atrevía la gente a hacerlos.
Mi novela intenta ser justamente un consuelo y una esperanza ante eso. Intenta decir que si te comprometes, que si luchas por tus ideas,  se puede conseguir ganar una batalla dentro de la gran guerra.
El año pasado también publicó la ampliación de su libro de biografías de mujeres.
Sí, Historias de mujeres (Penguin Random House) era un libro que publiqué hace 25 años y ahora lo he ampliado. Tenía 16 biografías grandes y ahora tiene 90 pequeñas, retratos de mujeres desde hace 4.300 años hasta ahora. He intentado que no fueran muy famosas, pero son todas mujeres formidables. Y es una demostración, una vez más, de algo que cada día tenemos más claro y es que se nos ha escamoteado de la Historia. Ha habido mujeres en todos los campos, en todos, destacando y siendo importantísimas, pese a todos los problemas que tenían para hacerlo. 
¿Por qué cree que esto ha sucedido? ¿Hay machismo en la Historia?
Claro, por el sexismo. El sexismo es el que ha hecho eso y todavía sigue. Aunque hemos mejorado muchísimo y entre todos, porque el machismo es una ideología en la que nos educaron, también a nosotras. Para cambiar esta sociedad, tenemos que cambiar todos, hombres y mujeres. Aunque en el mundo occidental hemos cambiado mucho, aún queda mucho sexismo y las mujeres siguen siendo relegadas.
Hace poco firmó un manifiesto en el que se ponía sobre la mesa la desigualdad en la profesión, ¿cómo lo vivió y cómo cree que se vive ahora?
La palabra del hombre sigue siendo la ley y sigue siendo la norma para todas nosotras. Tenemos una visión para los varones y otra para las mujeres, completamente sesgada de la realidad. Afortunadamente se están haciendo muchos estudios que demuestran ese sesgo. Por ejemplo, en atención primaria hay investigaciones realizadas en España, en EEUU y en otros países que demuestran que, ante los mismos síntomas, a los hombres les mandan más pruebas y a las mujeres nos recetan más ansiolíticos. Porque al hombre se le cree y las mujeres somos unas neuróticas.
¿Qué se puede hacer para desterrar esos prejuicios?
Las mujeres y los hombres tenemos que intentar analizar la realidad, pensar, volver. Hacer una inversión de los datos y de que la situación está muy bien. Si pones al hombre en el lugar en el que están las mujeres, se ve más claro lo anómalo de algunas situaciones.
¿Qué opinión tiene sobre la nueva ola feminista?
Que estamos subiendo un peldaño en la Historia. Cuando hay una subida de movimientos progresistas se levanta un movimiento retrógrado, cuando hay un movimiento retrógrado que asciende se levanta una contestación progresista. Esta subida del movimiento feminista es una contestación a lo que hablábamos antes, a la fascitización de la sociedad. Y, además, los hombres se han sumado por primera vez de una manera multitudinaria a esa tendencia. 
¿Es fundamental que las referencias feministas empiecen a ser visibilizadas por los hombres?
Claro, porque el feminismo no es cosa de mujeres, es cosa de todos.