Música de sótano

Diego Farto
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Carlos Alcázar, saxofonista, es director musical de la compañía Rompehielos, pero también de la Basement Band, que acaba de anunciar que los próximos 24 y 29 de diciembre repetirá sus ya tradicionales conciertos de swing en la plaza Mayor.

Carlos Alcázar, saxofonista y director de Basemet Band. - Foto: Rueda Villaverde

¿Cómo nació la banda?
Surgió de la idea de un par de músicos de Daimiel que teníamos esa inquietud de empezar a hacer música para big band. La verdad es que nació de ir hablando unos con otros hasta que un día un compañero dijo: «Quedamos en mi sótano». De hecho, Basement Band significa la banda del sótano. En aquel momento no sabíamos cuánto duraría el proyecto y seis años después seguimos haciendo conciertos, preparándonos con más ilusión que nunca para nuestros espectáculos y con ganas de seguir muchos años más.
Este tipo de formación era más frecuente en los años 60, ¿por qué recuperarla en el siglo XXI?
La verdad es que era una inquietud por parte de un colectivo de tocar en este tipo de agrupaciones. Lo veíamos como algo interesante, cercano a nuestras disciplinas artísticas, a nuestra forma de tocar, con cuatro trompetas, cuatro trombones, cinco saxos… Es algo similar a una banda de música pero con aire de jazz.
¿Hubo algún obstáculo que superar para poner la banda en pie?
No hemos tenido muchas piedras en el camino, porque todos los que estamos ya éramos amigos de antes. No nos ha costado mucho salir adelante. Actuamos los domingos por la mañana, que a todos nos venía bien ese huequecito. Para nosotros es una alegría salir a tocar. Formamos una piña, un grupo muy compacto, al que siempre nos ha gustado tocar juntos.
¿Cómo les recibe la gente en estos espectáculos?
Es un lujo. La gente nos recibe con mucho cariño. Tocamos mucho en la calle en invierno, cuando hace muchísimo frío, pero eso no es un problema, van a vernos igual. Recuerdo la vez que tocamos en Ciudad Real en la plaza Mayor, en enero de 2017, que fue el día más frío de ese invierno, pero la plaza estaba abarrotada. La Asociación de Swing se pone a bailar, el público da sus pasitos. Es muy divertido ver que la gente se une a nuestro espectáculo.
¿Cuántas actuaciones les salen a lo largo de año?
Hay años que hemos llegado a tener 10 o 15 actuaciones, otras veces menos. Pero depende también del espectáculo que tengamos en activo, también estamos tocando en festivales de swing, hacemos montajes propios… Depende de muchos factores, pero sí que tenemos una actuación cada mes o cada dos meses. Somos un grupo muy grande y a veces, al hacer muchas actuaciones, es difícil que estemos todos, con lo que también intentamos adaptarnos a la agenda de cada uno.
¿Se plantean hacer giras fuera de la provincia?
Nos encantaría poder hacer una gran gira. Estamos abiertos a cualquier actuación que nos venga de cualquier provincia. La verdad es que tenemos tres espectáculos tanto para teatro como para festivales.