Última carrera por el voto

Diego Murillo
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Los candidatos al Congreso de los Diputados por Ciudad Real dan el último sprint en busca de amarrar apoyos en unas segundas elecciones en las que compiten con otra protagonista: la abstención, que condicionará el resultado final

Última carrera por el voto - Foto: PABLO LORENTE

En la atípica carrera electoral de esta pseudo segunda vuelta de los comicios de abril, los candidatos ciudadrealeños al Congreso de los Diputados revelan más caras de incertidumbre que de cansancio. Con menos días de campaña, en estos días se afanan por compaginar debates televisivos propios y de sus líderes con una agenda intensa de actos por la segunda provincia más extensa de España en actos con menos ilusión, banderas y optimismo general que hace tan solo unos meses. Son receptores del cansancio ciudadano por el bloqueo político y el hartazgo por culparse unos y otros de la actual situación. Si en abril era ya difícil que los aspirantes a diputados rescataran los asuntos de la provincia, en estos días les cuesta aún más hablar de las necesitadas infraestructuras que necesita Ciudad Real como la continuación de la A-43, las prioridades del Gobierno por un corredor ferroviario u otro, el despoblamiento, el asunto del agua, del trasvase, del mundo rural... reivindicaciones muchas de ellas necesarias para afrontar una supuesta ralentización que de momento se confirma.  
La mayoría de las encuestas auguran cambios en nuestros representantes. Ricardo Chamorro, de Vox, mantendría su escaño mientras que el PP recuperaría uno a costa de Francisco Fernández-Bravo, de Ciudadanos. Pero en una semana puede ocurrir cualquier escenario, sobre todo, después del debate y de los últimos acontecimientos que puedan acaecer en los días que restan para el 10-N.
Se habla constantemente de bloqueo, de Cataluña y poco más. Hemos querido que los futuros representantes ciudadrealeños se esfuercen en blindar a sus gentes con ideas, propuestas y preguntas para llevarlas a la Carrera de San Jerónimo. Complicado en la obediencia partidista en la que está configurada la Cámara Baja. Los diputados de la oposición son los que suelen amontonar las preguntas y las inicitativas. Los que están en el gobierno, callan.
La otra carrera, la del Senado, es distinta y se la disputan los partidos con más votos. En esta cita, existe el morbo de cuánto será capaz de amarrar una veterana en estas lides: Carmen Quintanilla, con décadas de experiencia en este tipo de carreras y competiciones y número tres en la papeleta salmón del PP, no descarta sumar más equis que sus compañeros, sus jefes provinciales Francisco Cañizares y Miguel Ángel Valverde, número uno y dos, respectivamente. Pero sin duda, la otra protagonista en esta carrera es la abstención que con seguridad condicionará el resultado final.