La Mesa de La Granja avanza en la apertura del barrio

Hilario L. Muñoz
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Actividades multiculturales, charlas sociosanitarias y un programa de ocio y deporte conforman los retos para que esta zona de la capital deje de ser una desconocida para el resto de vecinos

La Mesa de La Granja avanza en la apertura del barrio


Desde hace tres años el barrio de La Granja busca revivir a base de abrirse y darse a conocer al resto de Ciudad Real. Lo hace a través de la Mesa de Participación de La Granja, conformada por el Ayuntamiento y entidades de toda índole del barrio desde la asociación de vecinos, a la de mayores, el club de petanca, Cruz Roja o la Fundación Secretariado Gitano, entre otras. Se trata de todas las entidades que tienen alguna acción en el barrio y de cuya coordinación se ocupa la asociación Geoalternativa.
En el mes de octubre con el inicio del curso se han realizado talleres de formación comunitaria y de comunicación y además se ha creado un grupo intercultural que se reúne los viernes para que payos y gitanos jueguen y pongan en común su visión del barrio. Se trata de actuaciones que han surgido de la propia mesa, donde hubo madres que comentaban que «los niños no podían jugar tranquilamente en el barrio y que estaría bien que hubiera monitores que generaran espacios de convivencia», indicó Marta Bravo, una de las integrantes de Geoalternativa.
Se puede decir que es una tercera fase del proyecto de acción en el barrio. En la primera se abordaron los problemas del barrio. Mientras, en la segunda se formó a los vecinos para ser monitores o ganar en confianza para comunicar. Por último ahora se celebran actividades abiertas a todos los ciudadanos desde las fiestas a esas conferencias y charlas. Lo último es un curso de promotoras de salud, en colaboración con el CEIP del colegio Cristóbal Colón. Bravo explicó que tras una primera parte de empoderamiento y de intercambio de experiencias, ahora se realizan actividades para que los ciudadrealeños «vengan al barrio y descubran aspectos interesantes».
La edil de Acción Social, Matilde Hinojosa, plantea el proyecto como el primero de desarrollo comunitario en un barrio. «Empezamos con una mesa que fue evolucionando» y que tiene como objetivo «sumar a más vecinos» para construir con ellos y recuperar la identidad del barrio. A modo de ejemplo explicó que ya hay 12 jóvenes formados como monitores con el objetivo de generar «referentes en el barrio». «La Granja es un barrio más de la ciudad», expuso Hinojosa, quien recordó que el trabajo se realiza para que vecinos y foráneos puedan pasear por él.
«Lo que estamos haciendo es trabajar con las diferentes personas y entidades que forman parte de la mesa y con ellas, los vecinos ir viendo lo que hace falta en el barrio», apuntó Bravo. «La mesa tiene un objetivo de permanecer y no hay un plazo final de momento», dijo, para recordar que la intención final es que empiecen «a conocerse y aprender aspectos nuevos» los vecinos y que les permitan mejorar el aspecto del barrio, la calidad de vida y situación.