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Daimiel ultima un nueva propuesta para liquidar Emumasa

A. Criado
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El equipo de Gobierno en el Ayuntamiento de Daimiel presentará en breve un plan alternativo para liquidar por completo la deuda contraída por Emumasa con la empresa pública regional Gicaman y que asciende a alrededor de 1,4 millones de euros

Daimiel ultima un nueva propuesta para liquidar Emumasa

El equipo de Gobierno en el Ayuntamiento de Daimiel dará a conocer en breve un plan alternativo para completar la liquidación de la deuda de la Empresa Municipal de Urbanismo y Medio Ambiente (Emumasa), después de que la empresa pública regional Gestión de Infraestructuras de Castilla-La Mancha (Gicaman) rechazara la propuesta presentada por el Consistorio, que contaba con el aval de todos los partidos con representación municipal.

Así lo avanza a La Tribuna el concejal de Economía y Hacienda, Jesús David Sánchez de Pablo, que no quiere desvelar los detalles de este nuevo plan de liquidación hasta que no se cierren los últimos flecos. La deuda con Gicaman, el último de los acreedores, asciende a alrededor de 1,4 millones de euros, por lo que la extinción de Emumasa no sólo pondría el punto y final «a la etapa más negra de la economía municipal», dijo, sino que supondría un nuevo respiro para las arcas del Ayuntamiento, ya que bajaría en 10 puntos su nivel de endeudamiento, actualmente en torno al 100%.

La extinción de Emumasa, constituida en 2003 y que llegó a tener una deuda de 17 millones de euros en 2011, sigue sin resolverse y condiciona la economía municipal tras la negativa de Gicaman a aceptar activos de suelo industrial para el pago de la deuda. «Teníamos un preacuerdo y sólo faltaba que lo ratificara el consejo de administración de la empresa pública», explica Sánchez de Pablo, que considera que «se ha producido un cambio de posicionamiento de Gicaman respecto a la anterior legislatura, en la que había más voluntad de cerrar el acuerdo».

El plan de liquidación de Emumasa, acordado por unanimidad de PP, PSOE e IU en 2015, contemplaba como única forma de pagar sus deudas el reparto de los activos entre los acreedores. Una fórmula que aceptaron las entidades financieras (Bankia, Globalcaja y Liberbank), pero no la empresa Gicaman, a la que el equipo de Gobierno que preside Leopoldo Sierra pretende convencer ahora con una nueva propuesta.