La Tubería Manchega, en marcha en 2021

C. de la Cruz
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Agricultura estima que la parte principal de la megaestructura podría estar operativa en 2021 tras firmar convenios con los municipios, aunque aún no hay fecha para la ejecución de los restantes ramales planteados

La Tubería Manchega, en marcha en 2021 - Foto: RUEDA VILLAVERDE

La Tubería Manchega, la megaestructura iniciada en 2002 para llevar el agua de la cabecera del Tajo a la zona de Alto Guadiana, podría ser una realidad en 2021. El consejero de Agricultura, Agua y Desarrollo Rural, Francisco Martínez Arroyo, confía en que tras 19 años de espera pueda ponerse en marcha para el abastecimiento de agua para consumo humano en municipios de la provincia de Ciudad Real, Albacete y Cuenca; una infraestructura cuya tubería principal ya está finalizada.
Para conseguirlo, Martínez Arroyo señalaba que su pleno funcionamiento depende de dos cuestiones: la firma de convenios con los municipios que se pueden beneficiar en una primera fase y por otra parte seguir construyendo el resto de ramales. En detalle, el consejero subrayaba que «tenemos que conseguir el objetivo de unos 80.000 habitantes afectados para que la inversión de ponerla en marcha sea económicamente eficiente».
Hasta el momento ya hay acuerdos alcanzados dentro de una gestión de la infraestructura y del suministro que asumirá la Agencia del Agua. En este sentido, Martínez Arroyo señala que «previsiblemente el suministro de agua superficial incrementará ligeramente el coste de la factura y esa es una cuestión que los ayuntamientos estudian», y añadía que «si en muchos de esos municipios que ahora se abastecen por aguas subterráneas la mayor parte de la población adquiere el agua embotellada para consumo ahora podría dejar de hacerlo y desde luego ahorraría el coste del agua al año». La razón es que el suministro de agua de «calidad». Esta parte sería la que permitiría abastecer en 2021, entre otras, a las localidades de Pedro Muñoz y Campo de Criptana, así como Villarrobledo y Minaya en Albacete y Las Pedroñeras y San Clemente en Cuenca.
Sobre el resto de ramales, que de acuerdo al plan inicial de la Tubería Manchega llevaría el agua a un total de 58 municipios, Martínez Arroyo asume que «todavía no hay fecha». El problema se encuentra en la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado 2020, que «contaban con una inversión muy importante para la finalización de estos ramales, era la inversión más importante del Gobierno central en Castilla-La Mancha en este 2020. Teníamos ese compromiso y ahora con la situación sobrevenida del coronavirus lo que ha hecho es paralizar la aprobación» de las cuentas nacionales.
beneficios. La puesta en marcha de la Tubería Manchega servirá para «regularizar los pozos de las explotaciones prioritarias en el Alto Guadiana», cerca de 1.600 pozos que en estos momentos «están funcionando de manera alegal. La Administración tiene el compromiso de regularizarlos». El uso agrícola es un tema vital para la economía provincial. El consejero destacaba que se podría poner a disposición de los agricultores del Alto Guadiana algo «inédito» en España que sería un «banco público de agua para los profesionales y los jóvenes», y ello «teniendo en cuenta que es la única zona de España que a día de hoy un profesional de la agricultura no puede abrir libremente un pozo de 7.000 metros cúbicos. Está desventaja para nuestros agricultores la resolveremos creando ese banco público de agua, lo que es una expectativa muy atractiva».
Asimismo, la Tubería Manchega liberará el agua subterránea utilizada para consumo humano, cerca de 50 hectómetros cúbicos, lo que permitiría «recuperar el acuífero de manera clara», y que «zonas más húmedas tuvieran más garantías de encharcamiento a lo largo del año».
las tablas. La superficie inundada de Las Tablas de Daimiel ha aumentado hasta las 200 hectáreas después de que el pasado 16 de marzo se iniciara el bombeo desde los pozos de recarga. «Es un dato muy positivo que nos hace prever una recuperación muy rápida si siguen los bombeos a este ritmo», señala, dentro de un objetivo fijado «entre las 600 y 700 hectáreas de superficie encharcada», que es un «porcentaje razonable respecto a las 1.700 hectáreas de superficie del parque»,  lo que supondrá «tener un espacio adecuado para las aves migratorias y permanentes y que cuando pase la situación de coronavirus el parque vuelva a ser un reclamo turístico y genere riqueza en el entorno».
Los bombeos, por tanto, continúan hasta alcanzar esa superficie objetivo, ya que «las precipitaciones no están siendo suficientes para que los ríos Cigüela y Azuer, fundamentalmente, aporten agua al parque y para que el acuífero se recupere». Se estima que se podrían alcanzar estas 600-700 hectáreas encharcadas en dos o tres meses.