La familia del agente fallecido estudia demandar al Estado

Pilar Muñoz
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El abogado Jorge Piedrafita, del gabinete jurídico de la Asociación Española de Guardias Civiles, va a «pelear» por los derechos de la viuda y del hijo del fallecido, para que se reconozca que murió en acto de servicio y depurar responsabilidades

Policías homenajean al guardia civil fallecido

La familia de Francisco Javier Collado, el guardia civil de 38 años destinado en la prisión de Herrera de La Mancha y que falleció el pasado viernes por coronavirus, pide  mediante el abogado Jorge Piedrafita, del gabinete jurídico de la Asociación Española de Guardias Civiles, que se reconozca que murió en acto de servicio sin descartar emprender acciones legales contra el  Estado y el Sescam. «Estuvo varios días con fiebre en su casa sin que nadie le atendiera, sin que ningún médico acudiera a su domicilio y cuando llamaron a una ambulancia, tardó varias horas».
El letrado Jorge Piedrafita, que se ha hecho cargo de la defensa de la viuda y del hijo de 10 años, asegura en declaraciones a La Tribuna que primero va a «pelear» para conseguir que el fallecimiento del agente sea reconocido como acto de servicio y después  «vamos a evaluar si hubo responsabilidades y su depuración». El abogado ha empezado a pedir escritos, a recabar información y datos para armar su demanda civil y/o penal. En este sentido, explica a este diario que va a analizar todo por si los hechos ocurridos pudieran ser constitutivos de un delito contra los trabajadores por infracción grave de medidas de seguridad. Según la información que maneja, los agentes carencían de  material de protección. «Hemos pedido información sobre el material que tenían, las medidas de seguridad adoptadas, los protocolos que se siguieron ...» De ahí que no descarte pedir responsabilidades a la Dirección General de la Guardia  Civil en la parte que le corresponda y al Sescam por la falta de atención al agente fallecido. Es decir, depurar responsabilidades por la vía penal o contenciosa «en función de los que nos encontremos», concreta el letrado.
Jorge Piedrafita explica que Francisco Javier Collado llamó al teléfono habilitado por el Sescam cuando empezó a sentirse mal, con fiebre. Le dijeron que se quedara en casa, en cuarentena. Al día siguiente, miércoles, volvió a llamar, el jueves igual al tener vómitos, pero la respuesta fue la misma, quedase en casa.
De madrugada empezó a sentirse peor, llamaron al 112 y la ambulancia tardó varias horas. Al final murió sin recibir atención, subraya el letrado Piedrafita, quien expresa su «preocupación» por el estado en el que están otros compañeros del fallecido, ingresados, uno en la UCI, otro sedado.
Por ello, hace un llamamiento para que se dote a los agentes de los medios que necesitan para el desempeño de su trabajo. «Están en primera línea, luchando contra una pandemia sin medios».
El número de guardias civiles infectados de coronavirus y en cuarentena sigue subiendo en Ciudad Real con más de 80 casos y ocho ingresados.