Hay una bajada de decesos y podemos ofrecer mejor atención

Nieves Sánchez
-

El dueño del tanatorio Alfonso X explica que tras dos semanas con un promedio de 10 fallecidos diarios y picos de 15, el número se ha estabilizado, pero siguen necesitando EPI «urgentemente»

Hay una bajada de decesos y podemos ofrecer mejor atención - Foto: Tomás Fernández de Moya

El miedo al colapso que estaban experimentando las dos funerarias de la capital, La Guija y Alfonso X El Sabio, las primeras semanas del confinamiento y hasta hace apenas unos días empieza a disiparse después de que el número de decesos haya descendido. El propietario del tanatorio Alfonso X, ubicado frente al Hospital General Universitario de Ciudad Real, Manuel Rodríguez, explicaba esta semana a La Tribuna que han estado atendiendo un promedio de 10 fallecidos diarios, con picos incluso de 15. «Ahora mismo hemos bajado bastante, como al 50%, por eso creemos que se está estabilizando y que pronto veremos más luz, en lo que se refiere al servicio que prestamos».
Esta situación supone para los profesionales de las funerarias poder dar una mejor atención a los familiares, que de por sí ya están atravesando un durísimo trance. «Con nuestro personal, ahora mismo, podemos atender todo los servicios con la misma inmediatez que antes del incremento de contagiados en nuestra provincia y eso se nota, porque podemos atender a las familias como antes lo estábamos haciendo, es decir, no hacerlas esperar», explicó Rodríguez.
resignación. Desde el pasado 23 de marzo, cuando el Ministerio de Sanidad anunció la ola más dura, la más dañina, de la epidemia que está poniendo al límite las capacidades del sistema sanitario, tanto La Guija como Alfonso X El Sabio suspendieron de motu propio los velatorios en sus instalaciones, adelantándose a un futuro cambio de la normativa que establece la Junta de Comunidades, que seguía permitiendo entonces que se velase el cuerpo del difunto por un máximo de 10 personas,
Hay una bajada de decesos y podemos ofrecer mejor atenciónHay una bajada de decesos y podemos ofrecer mejor atención - Foto: Fotos Rueda Villaverde«Las familias están tomando esta situación con mucha resignación, muy incrédulos, porque se ha roto el duelo», explica este profesional, que señala que donde más está costando entender esta manera de despedir a los seres queridos es en las poblaciones pequeñas. «En los pueblos más pequeños los contagios y las muertes no han sido tantas, no han tenido una experiencia tan directa con el virus, como en poblaciones mayores y por lo tanto entienden todavía menos que las cosas tengan que ser así, al contrario que en la capital o municipios mayores que viven esta nueva forma de duelo con más resignación».
Desde hace dos semanas, los tanatorios y los velatorios de toda España funcionan sólo como depósitos y es sólo en el cementerio, en el momento del entierro y, según ordenanzas municipales, donde pueden asistir familiares, generalmente no más de tres personas.
«Hay que tener en cuenta que muchas personas no han vuelto a ver a su familiar desde que entrara en el hospital, de media unos 15 días, y lo próximo que ven es una caja y eso es muy duro». Manuel Rodríguez explica que incluso ha habido familias que dudan, debido al trance en el que se encuentran, del proceso de identificación y han pedido al tanatorio que se aseguren de que el cuerpo que está ahí es el de su familiar. «A nosotros nos llega un sudario cerrado y etiquetado y el protocolo no permite abrirlo y eso cuesta también hacerlo entender a las familias, intentamos tranquilizarlos y convencerlos de que todo está bien hecho, pero cuesta».
protección. Respecto a la denuncia que sendas funerarias hicieron de falta de EPI, Manuel Rodríguez apunta a que les han confirmado que recibirán para su distribución material, sin saber cuánto ni cuándo. «Eso sí nos preocupa porque estamos reutilizando, y en algunos sitios como Valdepeñas y Pedro Muñoz hay compañeros que ya han enfermado. Necesitamos cuanto antes material».