Tarjeta roja al coronavirus

Mario Loeches
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El árbitro ciudadrealeño Javier Alberola Rojas cuenta cómo se sigue entrenando en casa durante el confinamiento con las instrucciones del Comité de Árbitros de la RFEF

Javier Alberola, en el patio de su casa de Toledo. - Foto: LT

Sin un horizonte al que aferrarse, el mundo del fútbol sigue detenido, aunque confinado en casa, donde no ha tenido más remedio que seguir ejercitándose para cuando se vea la luz al final del túnel. Los futbolistas son asiduos a las redes sociales y comparten sus trabajos, pero hay un gremio, el de árbitros, que también trabaja estos días de forma paralela. Entre ellos se encuentra una de las joyas del arbitraje nacional, Javier Alberola Rojas (Ciudad Real,  22 de junio de 1991). En su domicilio de Toledo se mantiene en forma, prosigue con sus estudios y sigue adquiriendo más conocimientos en cuanto a las reglas para cuando regrese la competición. Eso sí, lo primero que hará cuando salte al césped es sacarle una tarjeta roja al coronavirus. 
«Al final, mi día a día no ha cambiado demasiado porque ya pasaba horas en casa realizando actividad física, la única diferencia es que no puedo salir al gimnasio ni a la biblioteca», reconoce el toledano de adopción, que estos días está aprovechando también para avanzar en sus estudios de Psicología, que realiza a distancia por la Universidad de Burgos (UBU).
Evidentemente, ya contaba con muchos elementos de gimnasio para cumplir con las directrices que les marcan a todos los colegiados desde el Comité Técnico de Árbitros de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) que dirige Carlos Velasco Carballo. Entre ellos están en contacto prácticamente todos los días y dos por semana tienen una videoconferencia con el presidente para evaluar las tareas que van realizando. Prácticamente todos los ejercicios están monitorizados y en el Comité conocen cuáles son los tiempos y los registros que mantienen habitualmente.

 

(el reportaje completo, en la edición impresa)