Juntos desde la distancia

Eduardo Gómez
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La plantilla del Viña Albali Valdepeñas desarrolla ahora sus entrenamientos de forma conjunta aplicando las nuevas tecnologías

Captura de imagen de uno de los entrenamientos del Viña Albali Valdepeñas durante esta semana. - Foto: LT

Este miércoles se cumplió un mes desde que la plantilla del Viña Albali Valdepeñas disputase en Málaga la final de la Copa de España, poniendo contra las cuerdas a un todopoderoso Barça. Desde aquel ya histórico 8 de marzo no se ha vuelto a disputar un partido oficial de fútbol sala en España.
La plantilla vinatera intenta mantener la forma ante el hipotético caso de que la competición se reanude. Con todos los jugadores y técnicos confinados en sus domicilios, el preparador físico del equipo, Francisco Javier Corrales, programa las sesiones de entrenamiento de forma conjunta a través de la aplicación Zoom. «Es una plataforma que permite muchas posibilidades: grabar la sesión, silenciar a alguno de los participantes en la reunión, dar paso sólo a un determinado jugador... Me permite dirigir mejor los entrenamientos porque ellos me escuchan solamente a mí», explica Corrales. 
En estas semanas de experiencia conjunta aplicando este método, el responsable de la preparación física del conjunto azulón destaca «la predisposición e implicación absoluta de toda la plantilla. Desde el cuerpo técnico sólo tenemos palabras de agradecimiento hacia todos ellos. Ninguno estamos acostumbrado a entrenar desde nuestras casas, pero las circunstancias son las que mandan».
Francisco Javier Corrales (derecha), junto a David Ramos, técnico del equipo, en un entrenamiento en Valdepeñas.Francisco Javier Corrales (derecha), junto a David Ramos, técnico del equipo, en un entrenamiento en Valdepeñas. - Foto: Tomás Fernández de MoyaEn la primera semana se envió a cada jugador un plan personalizado para que cada uno lo desarrollase en su casa, pero posteriormente Corrales apostó por esta dinámica en las cuatro o cinco sesiones semanales que llevan a cabo. «El objetivo es que la forma física se resienta lo menos posible dentro de las evidentes limitaciones», resume.
beneficios psicológicos. «Los entrenamientos están siendo de mucha calidad. Son sesiones de una hora u hora y cuarto y todos están súper centrados», relata Corrales, que recalca también los beneficios psicológicos que conlleva estas sesiones de actividad física para superar mejor estos días de confinamiento. Tras un breve saludo y presentación inicial, se ponen manos a la obra y concluyen también exponiendo ideas y realizando comentarios, interactuando entre los jugadores, que están encantados con esta iniciativa.
Para Francisco Javier Corrales, este nuevo método de trabajo está siendo «un nuevo desafío» dentro de su trayectoria profesional y no oculta que los resultados se están consiguiendo.
tiempo de adaptación. Con la competición detenida ya desde hace un mes, el preparador físico del Viña Albali opina que, como mínimo, serían necesarias dos semanas como «periodo de adaptación, más que de pretemporada», matiza. 
«Estamos haciendo entrenamientos que están lejos de la realidad competitiva. No hay chuts, pases, no hay un balón… Todos estos patrones llevamos sin realizarlos ya un mes. Si la competición se reanuda necesitaríamos, como mínimo, un par de semanas. Menos tiempo es jugar con riesgo. El fútbol sala es un deporte muy agresivo en cuanto a aceleraciones y desaceleraciones en muy poco tiempo y habría un grave riesgo de lesiones», argumenta.
Tercero en Liga, subcampeón de la Copa de España y con el play off por el título en el horizonte, el Viña Albali Valdepeñas estaba siendo la gran revelación del campeonato. «El equipo ha hecho un trabajo enorme y lo sigue haciendo», sintetiza Corrales como clave.