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Al calor de Almadén

M. E.
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Los vecinos combaten con resignación y con buen ánimo las altas temperaturas de una localidad que ayer volvió a registrar una de las máximas más elevadas de España

Luis Cano, estudiante de diseño gráfico, muestra un termómetro que roza los 45 grados junto al Monumento al Minero de Almadén. - Foto: Tomás Fernández de Moya

Almadén, cinco y media de la tarde y más de 44 grados de temperatura. La ola de calor se deja sentir con fiereza en una localidad que ya está acostumbrada a ver sus termómetros alcanzando las cifras más altas del territorio nacional. Ayer, por ejemplo, marcó la cuarta temperatura más elevada de España con 44,4 grados, solo superada por Olivenza (Badajoz), Almonte (Huelva) y Sevilla, que se acercaron a los 45 grados. Una jornada de fuego precedida por una noche sofocante, donde el mercurio no bajó de los 24 grados, convirtiendo el dormir y descansar en todo un reto para sus vecinos.

Esta situación 'infernal' en Almadén, lejos de mejorar, irá a peor. La Agencia Estatal de Meteorología prevé que las temperaturas máximas no bajen de los 43 grados hasta el domingo, mientras que las nocturnas serán más altas aún, con el suelo de los 25 grados y esa denominación técnica que asusta: las noches ecuatoriales o tórridas.Almadén, la sartén del Valle de Alcudia y una de las ollas de España, sabe bien lo que es sudar durante los meses de verano, e incluso antes. En la prematura ola de calor del mes de junio la temperatura se disparó hasta los 43,2 grados, mientras que su récord histórico, desde que hay registros oficiales, data de agosto de 2012, con 44,9 grados.

El sol aprieta con fuerza, calentando las piedras de los edificios y el asfalto de las calles. La Tribuna desafía la meteorología para compartir esta ardiente realidad con los almadenenses, auténticos alumnos aventajados de esta escuela de calor. Pero resulta complicado encontrar alguno por la calle. Luis Cano, un estudiante de Diseño Gráfico, irrumpe en esta estampa apocalíptica  y pasa junto al Monumento al Minero, con la única dirección posible: la piscina. «A esto no te acostumbras. O te quedas en casa bajo el aire acondicionado, que es obligatorio en Almadén, o te vas a la piscina. Si no, te asas».

La piscina, un oasis

Siguiendo el consejo de Luis, este periódico visita la instalación más valorada por los almadeneses en verano, muy por encima de su emblemático Parque Minero. Su envidiable piscina olímpica está llena de usuarios, y muchos dentro del agua. «Otros días, a la hora de comer, se queda vacía y aprovecho para comer yo, pero estos días me tengo que tomar el bocadillo debajo de la sombrilla, muy atenta, porque siempre hay alguien bañándose», reconoce la socorrista Laura Sarabia, que da fe de que la piscina está llena todos los días de la semana. En la taquilla, Gloria Castellanos  confirma que con este calor la gente de más edad apura más en sus casas antes de atreverse a salir a la calle para acudir a este oasis azul en medio del desierto. Allí, en el agua, se refresca Julio, un almadenense de 46 años afincado en Jerez que tiene claro que «este calor seco es muy distinto y solo se aguanta en la piscina, mucho mejor que tener a los niños metidos en casa todo el día con la consola». Asume con resignación que el calor alcanzado estos días en su pueblo es «un poquito más exagerado de lo habitual».

Julio, almadenense afincado en Jerez, junto a su sobrina y su hijo, refrescándose en la piscina municipal.Julio, almadenense afincado en Jerez, junto a su sobrina y su hijo, refrescándose en la piscina municipal. - Foto: Tomás Fernández de MoyaQue el mercurio suba tanto en Almadén también tiene su lectura positiva. La hacen en Zirzelan Instalaciones, una empresa de climatización ubicada frente al Ayuntamiento que en los últimos dos días ha instalado tres máquinas de aire acondicionado a vecinos con verdaderas urgencias. «Nos piden por favor que las instalemos lo antes posible, porque esto es inaguantable», relata Juan Templado, uno de los responsables, 'orgulloso' de que su pueblo aparezca todos los veranos en los telediarios como uno de los más calurosos de España. «Los que dicen que hace calor en Córdoba, que se vengan a Almadén», sentencia con una sonrisa.

Porque Almadén sabe de lo que se habla cuando se trata de mercurio, tanto del que se extrae el cinabrio de sus minas como del que se utilizaba para los termómetros tradicionales. Aquí, el calor, es especial. Es el calor de Almadén. 

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Al calor de Almadén - Foto: Tomás Fernández de Moya
Uno de los pocos vecinos que se veían por la calle, en la plaza de la Constitución.
Uno de los pocos vecinos que se veían por la calle, en la plaza de la Constitución. - Foto: Tomás Fernández de Moya
Al calor de Almadén
Al calor de Almadén - Foto: Tomás Fernández de Moya
Al calor de Almadén
Al calor de Almadén - Foto: Tomás Fernández de Moya