Javier Rivas vuelve a soñar con Tokio

Eduardo Gómez
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El nadador internacional de Miguelturra está recuperándose de una lesión en el hombro que le tenía en el dique seco los últimos meses y confía en estar a tope para 2021

Javier Rivas, realizando ejercicios en casa. - Foto: LT

Javier Rivas está desarrollando en su domicilio familiar de Miguelturra la última fase de recuperación de una lesión de hombro que arrastra desde finales de octubre. El nadador internacional del equipo SEK pudo volver a su localidad natal antes de la declaración del estado de alarma y ahora, con el escaso material del que dispone, pero apoyado también en sus conocimientos como licenciado en Actividad Física y del Deporte y en la labor de su entrenador y fisioterapeuta, se prepara su plan de trabajo para intentar mantener una cierta normalidad. 
En su caso se programa dos sesiones de trabajo diarias. Por la mañana se centra más en ejercicios específicos de recuperación y ya por la tarde realiza otros para conservarse en forma. Además, sigue preparándose un Máster en Alto Rendimiento Deportivo.
Esta temporada, que se inició con los Juegos Olímpicos de Tokio en el horizonte, ya comenzó torcida para él. «A finales de octubre empecé a sufrir una lesión en el hombro que terminó derivando hacia otros problemas en los nervios y que me afectaron también a una mano. Hasta enero seguí entrenando con modificaciones, bajando la carga e intentando aguantar, pero al final comprendí que lo mejor era parar, porque ni estaba preparándome para estar al nivel que necesito ni tampoco me estaba recuperando bien», reflexiona.
Javier Rivas, realizando ejercicios en casa.Javier Rivas, realizando ejercicios en casa. - Foto: LTDe alguna forma era renunciar a la posibilidad de vivir el sueño olímpico, pues no podría participar en las pruebas para buscar las mínimas en la disciplina de mariposa, donde es uno de los mejores nadadores del país. «Me llegó a afectar psicológicamente», confiesa. «Lo más duro fue asumir que no iba a poder clasificarme ni para los Juegos Olímpicos ni para el Europeo porque sabía que no estaba en condiciones para buscar las mínimas». 
A partir de ahí entró en una nueva fase donde la recuperación se convirtió en su prioridad. Aunque en un principio se fijó volver a la piscina en el mes de junio, la crisis del coronavirus le hace ya centrarse plenamente en llegar a tope para disputar la próxima campaña con totales garantías. «Esta campaña la doy por terminada», zanja.
En este sentido, admite que el aplazamiento de los Juegos Olímpicos «me ha beneficiado. Yo ya sabía que en 2020 no iba a poder disputarlos, era imposible, y ahora en 2021 existe la opción. Todo el trabajo desde ya está enfocado a esa campaña 2021», recalca.
En compañía de su familia pasa estos días como puede, alternando esta recuperación con momentos de ocio y tiempo libre a los que no estaba habituado, dada la exigencia de la preparación de un nadador. 
Por encima de todo, recuerda, «está la salud y ahora es lo más importante. Tenemos que cumplir todas las recomendaciones y ojalá que podamos ir volviendo a la normalidad cuanto antes».