"Era simpática, amorosa, no le encontramos explicación"

Pilar Muñoz
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Tenía dos niños, vino a España en busca de una vida mejor, se instaló en Ciudad Real y se ha convertido en la víctima 34 de la violencia machista. Inexplicablemente su desaparición no se hizo pública hasta que la hallaron descuartizada en Santander

"Era simpática, amorosa, no le encontramos explicación"

Tenía dos hijos, de 4 y 7 años, cuatro hermanos, unos padres que la adoraban y toda una vida por delante que le arrebató el hombre que había conocido hacía siete meses y con el que vivía en Ciudad Real, en una céntrica zona de la capital. Con él marchó en agosto a Santander para «buscar trabajo», refiere en declaraciones a La Tribuna su hermano Dénilson Reyes tras confesar que no les gustaba el novio de su hermana Nancy Paola, pero jamás pudieron imaginar que la relación acabaría con la muerte violenta de ella, con su cadáver desmembrado y arrojado en siete bolsas de basura en una zona de matorrales de Santander próxima a las vías del tren, en Peñas del Cuervo.
Nancy Paola tenía 29 años y desde hacía siete meses mantenía una relación sentimental con Carlos Andrés B., un colombiano de 28 años, con antecedentes penales. De hecho ha estado al menos una vez en prisión, «tiene mucha mierda alrededor», mala fama, dice Dénilson, quien añade que le habían dicho a su hermana que se alejara de él, pero ella siguió y «como la veíamos bien, contenta, pues no dijimos más».
Dicen que en agosto fueron a Santander «a buscar trabajo». Nancy trabajaba de asistenta en una casa, «limpiaba por horas» y «él no tenía trabajo». Ante la falta de noticias de su hermana interpusieron una denuncia en la Comisaría Provincial de Ciudad Real, donde también denunció la desaparición de la joven la madre deCarlos Andrés, indica Dénilson en la conversación mantenida con este periódico.
La esperanza es lo último que se pierde, pero las semanas sin noticias hacían temer lo peor a los dos hermanos de Nancy Paola que viven en Ciudad Real. Sus peores presagios se hicieron realidad. 
El jueves por la tarde recibieron una llamada de la Policía en la que les comunicaban el hallazgo del cadáver de una mujer en Santander que podría ser el de su hermana.
Desde el principio señalaron a Carlos Andrés. «Es el único sospechoso». Los investigadores de la Comisaría Provincial de Ciudad Real también parece que tenían claro que la cosa no iba a acabar bien y por ello habían tomaron muestras de ADN a los hermanos de Nancy, que han sido de importancia capital para determinar si el cadáver desmembrado hallado en Santander era el de la joven guatemalteca. El proceso hubiera sido más rápido con muestras de los padres, pero están en Guatemala, en una ciudad próxima a la capital, como también los dos hijos de Nancy nacidos de una relación anterior.
Los hermanos de la joven no han sido capaces de dar a sus padres la terrible noticia, que su hija ha muerto de forma violenta y que el presunto autor se deshizo del cadáver arrojando los restos desmembrados, en bolsas de basura, por una zona boscosa, de maleza. 
Dénilson Reyes dice que se han puesto en contacto con un tío para que sea él quien dé la noticia a sus padres.
«La suegra sabía cosas». Dénilson dice que el corazón les decía que a su hermana le había pasado algo malo sin sospechar «una cosa tan horrible». «No le encuentro explicación», asevera para, a renglón seguido, afirmar que tiene la certeza de que la madre de Carlos Andrés «sabía quién era su hijo». Sandra, que así se llama la madre del presunto homicida, llamó el jueves a Dénilson para decir que había aparecido el cadáver de Nancy. «Me mandó los links de las noticias, pero no le hice caso para no enfadarme más. Yo creo que ella sabía cosas».
Asegura que la familia está destrozada. «Éramos cinco hermanos, tres varones y dos mujeres. Tres vivíamos en España. Nancy Paola llegó hace unos dos años y desde hacía ocho meses estaba en Ciudad Real. En junio cumplió 29 años», recuerda su hermano Dénilson. Ahora «sólo queremos que nos digan cuándo podemos hacernos cargos de su cuerpo para repatriarlo a Guatemala aunque carecemos de dinero y vamos a necesitar ayuda». También piden justicia.
Nancy Paola era «simpática, amorosa». Vino a España con la ilusión de una vida mejor  para ella y para traer a su hijos, y ha pasado a engrosar la larga lista  negra de la violencia de género. Es la trigésimocuarta mujer asesinada por su pareja en lo que va de año. Se desconoce por qué su desaparición no se hizo pública hasta un mes después, justo cuando fue hallado su cadáver.