Los efectos del 10-N

Agencias
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La debacle de Cs llevará a la formación naranja a percibir menos subvenciones y a cambiar de ubicación, en favor de un Vox que cuenta con más representación y mejora su posición

Los efectos del 10-N - Foto: Javier Lizón

Los resultados del 10-N provocarán desde ahora una serie de cambios en el Congreso, incluso logísticos. Dos de los más notorios serán el hundimiento financiero de Ciudadanos como consecuencia de la pérdida de 47 escaños y el nuevo emplazamiento que tendrán los 52 diputados de Vox en los despachos y en el Hemiciclo.
Llegan tiempos de mudanza a la Cámara Baja solo seis meses después de la anterior.

 

Aprietos económicos

El Congreso concede a los grupos, una vez constituidos (lo que sucederá antes del 12 de diciembre), una subvención fija mensual de 29.026 euros, a la que añade otra variable según el número de diputados, estipulada en 1.670,17 euros al mes. Los partidos, por otro lado, percibirán del Estado otras cantidades por voto y por escaño.
En lo que respecta al primer punto, a Cs le va a pasar a partir del ahora lo que al PP desde mayo. Entonces, los populares dejaron de recibir 112.000 euros mes a mes porque sus 134 escaños menguaron hasta 66. Ciudadanos está percibiendo unos 124.225 euros mensuales por las subvenciones fija y variable debido a los 57 diputados logrados en abril. Los 10 conseguidos el pasado domingo provocará que pierda, mes tras mes, casi 78.500 euros. Mejor les irá a los conservadores gracias a sus 22 nuevos escaños -36.743 euros más al mes-. Y mucho mejor a Vox, que ganará 46.764 euros con respecto a abril.
Las pérdidas de Unidas Podemos y del PSOE son leves, de 11.691 y de 5.851 euros al mes, respectivamente.

 

Problemas laborales

Perder escaños conlleva perder trabajadores. La Mesa del Congreso de la pasada legislatura decidió establecer una ratio de casi un asistente por diputado, un 0,9. 
Cs tenía 51 asistentes para que sus 57 parlamentarios formularan iniciativas o redactaran propuestas. A partir de diciembre tendrá menos de 10 ayudantes. Pero probablemente surgirán situaciones laborales delicadas, con nombres y apellidos.
Los grupos parlamentarios pueden destinar el dinero que reciben de la Cámara Baja para, por ejemplo, contratar a sus propios empleados para asistencia y asesoría. Estas contrataciones no dependen del Congreso y no se ajustan a su régimen laboral, sino que dependen de los partidos y han de adaptarse a la legislación laboral general. Que Cs pierda 78.500 euros al mes inevitablemente provocará despidos.

 

¿Vox en la mesa?

Los grupos parlamentarios se pusieron de acuerdo para excluir a Vox de la Mesa tras el 28-A. Era el quinto en escaños y la coincidencia de PSOE, PP, Cs y Unidas Podemos al respecto lo podía permitir. También consensuaron relegar a los 24 diputados de la formación de Abascal al gallinero, la zona del Hemiciclo más alejada de la tribuna.
Sin embargo, en la legislatura que va a empezar el 3 de diciembre, cuando se constituyan las Cortes, será difícil implantar ese cinturón y volver a situarles en las filas traseras del Congreso. Vox será la tercera fuerza en escaños.
Su representación en la Mesa dependerá de qué negociación quiera hacer el PSOE, es decir, qué composición propone, y de con quiénes quiera hacerla.


Mudanza de despachos

Comenzada la legislatura, la Mesa fija cuántos metros cuadrados corresponde a cada grupo en función de su número de escaños, así que el baile de cajas de mudanza está asegurado.
Cs ocupaba prácticamente una planta entera del primer edificio de ampliación; será desalojado. Vox, por su parte, se repartió otra planta, más pequeña, pero en pocas semanas la abandonará. Efectos de triunfar o fracasar en las urnas.