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15 kilómetros de red ciclista para la Zona de Bajas Emisiones

Manuela Lillo
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El Ayuntamiento de Ciudad Real también baraja instalar aparcamientos seguros en zonas estratégicas y estudiará la posibilidad de retomar el alquiler de bicicletas

15 kilómetros de red ciclista para la Zona de Bajas Emisiones - Foto: Rueda Villaverde

A partir del 1 de enero, dentro de 55 días, la movilidad de la ciudad cambiará de forma definitiva. La implantación de la nueva Zona de Bajas Emisiones, que expulsará de todo el interior de la ronda a los vehículos más contaminantes, dará un giro e implicará que muchos vehículos se queden a las puertas del núcleo urbano y que busquen otras fórmulas para sus desplazamientos, si bien habrá una moratoria de tres años para los vehículos censados en la capital y a los de fuera no se les multará hasta septiembre de 2023. 

Ante esta transformación del modelo de movilidad, el Ayuntamiento de Ciudad Real plantea medidas complementarias, entre las que destaca la ampliación de la red ciclista en 15 kilómetros de nuevas vías, según recoge una memoria adicional a la Zona de Bajas Emisiones, que fue la que se trasladó al Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana para captar los dos millones de fondos europeos que llegarán para implantar el 'Ciudad Real Central'. 

La portavoz del equipo de Gobierno, Mariana Boadella, detalla que la apuesta por la bicicleta y las nuevas formas de movilidad sostenible está clara. La intención es crear carriles-bici en las vías rápidas con mayor flujo de vehículos, apostando por la conexión de los actuales y combinándolo con la zona 30 en todo el interior de la ronda y en los barrios. 

Así, en la futura ronda sur, la que conectará la carretera de Fuensanta con la calle Diego de Mazariegos, ya se verá un carril-bici que irá separado del tráfico rodado, mientras que que en el caso de la futura ronda oeste, la que debe conectar la carretera de Toledo con la de Puertollano, habrá que estudiar si va en paralelo a esa segunda ronda o a través de la calle Oretana, que quedará como una vía de servicio. De hecho, este es uno de los carriles-bici que se incluyen en un mapa que se detalla en la mencionada memoria y en el que se observa una vertebración de la ciudad con carril-bici a través de la futura segunda ronda e incluso de la actual ronda, donde ahora el Ministerio permite limitar la velocidad a 30 kilómetros por hora en el carril derecho, pero no señalizarlo con marcas verticales. 

«Habrá que ver qué pasa en el futuro con la ronda», comentó Boadella en relación a una posible cesión de la titularidad como la que se ha llevado a cabo en la avenida de los Descubrimientos y la carretera de Carrión. De hecho, indicó que en ésta última ya es posible instalar un carril a 30, mientras que en la primera ya hay un carril-bici paralelo a una de sus aceras. 

No obstante, los carriles-bici no serán las únicas herramientas con las que el Ayuntamiento de Ciudad Real quiere impulsar la movilidad sostenible. Además de crear un eje peatonal que ya se ha anunciado desde el parque de Gasset hasta la Universidad y hasta la Puerta de Toledo, la memoria incluye la creación de los llamados 'ejes cívicos', que «tienen un carácter bien exclusivo o predominantemente peatonal», limitando, por ejemplo, la velocidad de los coches a 20 kilómetros por hora y priorizando el paso de bicicletas o peatones. 

Estos nuevos ejes se proyectan en la calle Reyes, en Bernardo Balbuena, en Pozo Dulce con continuidad en la carretera de Fuensanta, el paseo Carlos Eraña y desde La Mata a la calle Santa María. 

Por lo que respecta a la conexión de los carriles-bicis ya existentes, el problema que se plantea es que en algunos casos el terreno no es de titularidad municipal y de ahí que se den casos, algunos bastante llamativos, que esos carriles acaban en medio de aceras. 

Aparcamientos seguros.

Otra de las medidas que baraja el Ayuntamiento es la instalación de aparcamientos seguros. «Debemos tener un estudio de mercado y no impulsarlo sin estudiarlo», apuntó la portavoz, quien agregó que se trata de una especie de estructuras donde los propietarios de bicicletas pagan un canon y pueden dejarlas aparcadas un tiempo. 

Este tipo de elementos se plantearían para zonas como el hospital o la estación de tren, permitiendo así usar las bicis a los que van y vienen desde Madrid en el Avant. 

Otra de las opciones a estudiar es la relativa al alquiler de bicicletas, una iniciativa que ya se llevó a cabo años atrás y que se eliminó al no tener la suficiente demanda. «Es verdad que hace años se probó y no funcionó, pero los modelos han cambiado. Para las ciudades de menos de 100.000 habitantes por lo visto es difícil que funcione, pero es algo a explorar, desde Movilidad están abiertos a ellos», detalló la portavoz del equipo de Gobierno municipal. «Es un conjunto de piezas de un puzle y todas ellas harán que se favorezca el uso de la bicicleta», dijo reconociendo que Ciudad Real es una ciudad «ideal» para utilizar este medio de transporte que, además, «tiene muchos beneficios».