El Santander se une al reconvenio de Tierra de Calatrava

Ana Pobes
-

La entidad comprende que es la única solución que permite asegurar la viabilidad y continuidad de la cooperativa y la posibilidad de los acreedores de obtener el mayor porcentaje posible de los créditos reconocidos a su favor en el concurso

El Santander se une al reconvenio de Tierra de Calatrava

La Cooperativa Tierra de Calatrava, inmersa en concurso de acreedores desde 2009, sigue luchando para evitar su liquidación. Y con ese objetivo como bandera, entre las soluciones planteadas se encontraba la negociación con el Banco Santander, principal acreedor de la concursada con más del 85% del saldo acreedor, y que se ha adherido expresamente al reconvenio propuesto por la cooperativa, ya que la entidad financiera comprende que «es la única solución que permite asegurar la viabilidad y continuidad» de la cooperativa y la manera de que «los acreedores obtengan el mayor porcentaje posible de los créditos reconocidos a su favor en el concurso».
El consejo rector ha puesto toda la carne en el asador en la búsqueda de líneas de financiación que ayuden a cumplir con el pago estipulado en el convenio de 2014 a los casi 1.400 acreedores que no se adhirieron a la propuesta de la Cooperativa y Banco Santander, o que, directamente, votaron en contra.  Para ello, la cooperativa solicitó una moratoria de seis meses en el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 4 de Ciudad Real para buscar la financiación de 2,5 millones de euros con los que poder hacer frente al tercer y último pago, que según estipulado en el convenio, debería haberse realizado ya en diciembre de 2018.
Pero antes de cumplir el plazo de la moratoria, Tierra de Calatrava presentó una nueva propuesta de convenio (reconvenio), que el juez admitió a trámite convocando junta de acreedores para el 7 de noviembre con el objetivo de dar a conocer las condiciones y características de la modificación del convenio. Encuentro que no se celebró y que se ha pospuesto finalmente para el próximo 23 de abril, fecha clave para la cooperativa, ya que el nuevo convenio se someterá a la deliberación y resolución de la junta. Será a las nueve y media en la sala de vistas número tres (planta baja) de los juzgados de Ciudad Real.
Para Tierra de Calatrava, y según su gerente, Emilio Ruiz, la  propuesta del reconvenio ha sido «la única opción viable que ha encontrado la cooperativa para que los acreedores obtengan la máxima cantidad de lo adeudado en los textos definitivos», además de ser el único escenario posible en el que las necesidades de los agricultores, socios y vecinos no se vean desatendidas. Aunque la liquidación tan solo cubriría actualmente entre un 5 y un 8% de lo adeudado, permitiría a la cooperativa «seguir funcionando, generar liquidez y gestionar sus recursos para ir pagando».
El primer desembolso estipulado en el convenio llegó entre finales de 2014 y principios de 2015, tres meses después de que entrara en vigor el convenio, firmado en el mes de marzo de 2014. Fue entonces de 55.141 euros. Más tarde, en 2017, y como quedó patente en el convenio, la cooperativa liquidó una cantidad mayor, en concreto 275.705 euros. La última retribución tendría que haberse efectuado el pasado mes de diciembre.
La falta de liquidez necesaria es lo que ha impedido a la cooperativa hacer frente a este desembolso a pesar de que ha puesto todo su empeño. Para poder hacer frente a este pago, la cooperativa puso también encima de la mesa la venta de activos como el local de la calle Real, ubicado en Miguelturra y antigua sede la cooperativa, pero que «a día de hoy no han encontrado comprador dadas las condiciones del mercado mobiliario», lamenta Ruiz.  

En concurso desde 2009. Tierra de Calatrava presentó concurso de acreedores tras detectar anomalías en su sección de crédito. Deformidades que provocaron que la entidad colaboradora (Banco Santander) suspendiera temporalmente sus operaciones con la imposibilidad de atender puntualmente los compromisos asumidos frente a socios y acreedores en general, por lo que el consejo rector llevó a cabo una urgente investigación y análisis con el fin de conocer el origen y alcance exacto de la situación. Desde el año 2009 en concurso de acreedores, el fin de este proceso para Tierra de Calatrava se produjo cinco años más tarde, en 2014, después de que el convenio presentado por la sociedad y Banco Santander consiguiera la adhesión de 170 acreedores logrando así la conformidad de la representación de un pasivo de 27,67 millones de euros, más de la mitad del pasivo total que componía el concurso (35,9 millones), que daba cabida a sus inicios a más de 1.600 acreedores.