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Condenado un ocupa a ocho años de cárcel por agresión sexual

Pilar Muñoz
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Las víctimas imploraron perdón para el acusado por sus creencias musulmanas

El acusado, en la sala de vistas, mira al objetivo antes del inicio del juicio. - Foto: Tomás Fernández de Moya

Las víctimas imploraron el perdón para el acusado en nombre de sus creencias musulmanas, pero el fiscal jefe, Luis Huete, fue rotundo: no cabe el perdón para unos hechos tan graves como son los abusos y la agresión sexual.

Inicialmente, pedía una condena de 22 años y seis meses de prisión, pero a la vista de la declaración de las dos denunciantes, pese a las pruebas periciales, modificó la calificación y petición a 11 años, seis meses y un día de cárcel.

La Audiencia de Ciudad Real ha dictado sentencia y, según ha podido saber La Tribuna, ha condenado al procesado Marco Antonio M. P. a ocho años de prisión por dos delitos continuados de agresión sexual. También, se le condena a indemnizar a una de las víctimas con 15.000 euros y a la otra con 10.000.

La abogada que le ha defendido por el Turno del Oficio va a recurrir la sentencia en apelación, ante el Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha. La letrada solicita la absolución al entender que no hay prueba de cargo válida. Según la defensa, las víctimas incurrieron en el juicio en contradicción. Entiende que no se ha desvirtuado el principio de presunción de inocencia.

El acusado negó cualquier acercamiento respecto a una de las víctimas y en cuanto a la otra, dijo que las relaciones fueron consentidas.

Marco Antonio M. P. admitió ocupar una vivienda de tres plantas en Tomelloso y alquilar habitaciones a mujeres extranjeras sin papeles, pero negó haberlas sometido a un clima de terror y abusos sexuales, llegando a agredir sexualmente a una de ellas. «Yo respeto mucho a las mujeres», declaró en cuanto a los hechos denunciados en abril de 2021 y enjuiciados el pasado 7 de septiembre en la Audiencia de Ciudad Real. Dijo que tuvo relaciones con una de las dos mujeres que le denunciaron. «Éramos como novios, las relaciones sexuales eran consentidas, sólo cuando ella quería y cómo quería».

En cuanto a por qué el 11 de abril de 2021 echó abajo la puerta del dormitorio de la mujer, se escudó en la bebida. No fue un episodio aislado. Los magistrados que han enjuiciado los hechos y dictado sentencia juzgan probados dos delitos de agresión sexual.

Las víctimas pidieron que no le condenara invocando sus creencias musulmanas. Pero son hechos que no pueden quedar impunes.