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La escuela de familias aborda los trastornos alimentarios

La Tribuna
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Tres profesionales de la sanidad hablaron con las familias sobre trastornos alimentarios en la adolescencia

La escuela de familias aborda los trastornos alimentarios

La Escuela de Familias de los dos institutos solaneros, 'Modesto Navarro' y 'Clara Campoamor', celebró este jueves una nueva edición. Tres profesionales de la sanidad hablaron sobre trastornos alimentarios en la adolescencia, un problema creciente que precisa la acción combinada a nivel sanitario y familiar.

Tres profesionales del Hospital General de Ciudad Real fueron las encargadas de explicar las claves ante los pocos padres que se citaron en el salón de actos de la Biblioteca Municipal. La psicóloga clínica Magdalena León, y las enfermeras Pilar Gómez-Rico y Montse Bravo, fueron las ponentes. Trabajan en una unidad de hospitalización de diez camas, junto a un grupo de multidisciplinar donde se atiende de forma combinada la psicología, la psiquiatría, la enfermería, la terapia ocupacional y el trabajo social.

"Tenemos un papel importante a nivel sanitario, pero los las familias también, sobre todo a la hora de visibilizar estos trastornos", declararon a la prensa. Ese entorno familiar está llamado a ser quien ayude a identificar la aparición de desajustes alimentarios y hacerlo visible desde el punto de vista social. "Es un problema cada vez más frecuente y ese tabú hay que empezar a destaparlo", señalan.

Como en tantas otras áreas, la prevención juega un papel crucial. "Es importante mantener una vigilancia y estar muy pendientes". Advierten que las señales de alarma tienen que ver con excusas para evitar comer. "Suelen decir que ya han comido, que vienen de un cumpleaños o no me apetece salir, y que a menudo se mezclan con un cambio de carácter o estado de ánimo". "Son síntomas físicos y mentales que nos deben hacer sospechar".

Uno de los problemas para hacer visible el problema tiene raíces sociales. "Hay mucho estigma sobre este tipo de enfermedades y cuesta mucho acudir al médico para pedir ayuda". "La pandemia ha puesto aún más en evidencia la necesidad de esta atención".

Confirman que el rango de edad está bajando. Antes eran comunes segmentos de 15 a 30 años y ahora –dicen- se encuentran con chavales de 10 o 12 años. En estos dos años de pandemia han aumentado los trastornos alimentarios de manera importante y afecta especialmente a la población adolescente. "Las consultas aumentan y poco a poco piden más ayuda, en parte porque en casa conocen mejor el problema", concluyen.