«Seguiremos pidiendo el servicio de cirugía plástica»

Manuel Espadas
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Sonia Marchán, daimieleña de 42 años y enfermera de formación, es presidenta de la Asociación de Cáncer de Mama y Ginecológico (Amuma) desde el mes de marzo

Sonia Marchán. - Foto: Rueda Villaverde

Sonia Marchán sucedió en el cargo a Esther Gómez, quien se veía obligada a dar un paso a un lado en la asociación por razones personales. Ella, de la mano de las otras tres miembros de la junta directiva, la propia Esther, Chon Martín y María del Mar García, encabezan un colectivo formado por unos 300 socios y socias que este fin de semana celebraba, de manera virtual, su VI Carrera Rosa, la primera actividad de un mes de octubre especial, con la conmemoración del Día Internacional de la lucha contra el cáncer de mama (día 19).

 

¿Cuándo llega usted a Amuma y qué supuso pasar a formar parte de esta asociación?
Llegué en noviembre de 2018, cuando fui diagnosticada de cáncer de mama. Para mí fue muy importante encontrar la asociación porque llegué sin fuerzas, hundida, como si llevara a la espalda una mochila muy cargada, y aquí me ayudaron desde el primer día, me devolvieron las fuerzas. Fue fundamental, porque además mi enfermedad me coincidió con una situación personal también muy complicada. Fue como si se me hubiera puesto una enorme pared delante, pero me ayudaron y aquí estoy, llena de ilusión y ganas. Llegar a la sede y encontrarte con mujeres con tu mismo problema fue algo que me ayudó mucho.

Sonia Marchán (centro), con María del Mar García (izquierda) y Chon Martín.Sonia Marchán (centro), con María del Mar García (izquierda) y Chon Martín. - Foto: Rueda Villaverde


¿Le costó aceptar el reto de ponerse al frente de la asociación y asumir la presidencia?
Pensé que era mi obligación. Cuando Esther tuvo que dejar la presidencia, me lo propusieron y creí que tenía un deber moral de aceptarlo. Tenía que poner de mi parte para que la asociación no se pudiera venir abajo, porque sé, por mi experiencia, que desarrolla un papel muy importante para las mujeres con cáncer de mama. 
El pasado mes de agosto fallecía Teresa Espinosa, expresidenta de Amuma y una persona muy importante para la asociación. Dejó un vacío difícil de llenar, ¿verdad?
Así es. Teresa dejó el listón muy alto. Yo coincidí poco con ella, pero todos hablan muy bien de su forma de ser, de su cariño, de lo que luchó por esta asociación que ahora cumple 23 años, de que siempre estaba dispuesta a ayudar. Ojalá yo lo pueda hacer la mitad de bien que ella como presidenta. 


¿Qué tipo de servicios ofrece Amuma a sus asociadas?
Ofrecemos una amplia variedad de servicios, que se adaptan a las necesidades de las socias. Ponemos a su disposición algo muy importante, como son las terapias psicológicas, tanto individuales como de grupo. Además, tenemos servicio de fisioterapia específica, masaje descontracturante, pilates, yoga, nutricionista, gestionamos la tramitación de ayudas económicas para las prótesis, les conseguimos las prótesis provisionales… Intentamos ayudarles con lo que nos van pidiendo. Incluso, nos estamos planteando contratar los servicios de un dermatólogo. Además, tenemos la tradición de regalarles un cojín rosa el primer día que llegan a la sede después de la intervención quirúrgica, no sólo como detalle y símbolo de la asociación, sino porque les viene muy bien para ponérselo debajo del brazo para mantenerlo en alto. 


Este fin de semana Amuma celebró su VI Carrera Rosa, de un modo virtual. ¿Está siendo un año muy complicado para la realización de actividades por los condicionantes de la pandemia?
Lo está siendo. Por ejemplo, en la Carrera Rosa superamos las 1.500 inscripciones, que son bastantes menos que las del año pasado, aunque estamos contentas porque recibimos inscripciones de muchos puntos de España y apoyo de personas conocidas como Agustín Durán, que nos grabó un vídeo que ha tenido mucho éxito; de José Corbacho, del coreógrafo Poty, de la presentadora Carlota Corredera, de la deportista Alba Reguillo o de la asociación Los bichos de luz. Vamos a intentar mantener nuestra agenda de actividades, siempre que sea posible. 

 

¿Qué otros eventos cercanos tienen programados?
El día 18 de octubre queremos estar en la plaza Mayor para elaborar una alfombra de sal. También queremos realizar una visita guiada por los monumentos más emblemáticos de la capital que van a estar iluminados de color rosa. Además, el día 19 realizaremos nuestro tradicional día de cuestación, para recaudar fondos que destinaremos de manera íntegra a la investigación. Después, queremos poner en marcha una campaña para mentalizar de la importancia de la detención precoz del cáncer de mama. Y en diciembre, si todo va bien, celebraremos nuestro mercadillo solidario.

 

¿A qué destina Amuma el dinero recaudado en estos eventos?
Desde la asociación nos debemos a tres objetivos básicos: cubrir las necesidades de nuestras afectadas; fomentar la prevención del cáncer de mama apoyando las campañas de la Junta, porque entendemos que es el mejor modo de reducir la mortalidad; e incentivar la investigación, para lo cual todo lo recaudado en nuestra cuestación de 2019, unos 16.000 euros, se entregó a Geicam (fundación científica independiente que desarrolla proyectos de investigación en cáncer de mama para mejorar los tratamientos y la calidad de vida de las afectadas). Además, hasta ahora hemos subvencionado tres becas de investigación en el Hospital General Universitario de Ciudad Real, la última relacionada con la obesidad y el cáncer de mama. 

 

¿De qué manera está afectando el COVID-19 a la atención de las mujeres con esta enfermedad? ¿Se han demorado los tiempos de espera para las consultas médicas o las intervenciones quirúrgicas?
En algunos casos sí. Lo que pedimos es que se siga atendiendo con agilidad a los pacientes crónicos. Lo que también estamos notando es que con la pandemia, la gente es más reacia a salir a la calle, a ir al médico, y eso es un error. La detección precoz es vital, por lo que desde aquí animo a las mujeres a que se controlen. Es muy importante que se exploren bien y en cuanto noten algo raro, que vayan al médico, que no lo dejen aunque estemos en pandemia. Porque, pese al coronavirus, el resto de enfermedades no han desaparecido. A ver si por no morir por el COVID vamos a morir por otra enfermedad. Sé que es un problema complejo por la presión que puedan sufrir los hospitales, pero debemos aprender a convivir con esta situación.

 

¿Ha habido algún avance en su reivindicación para disponer en Ciudad Real de un servicio de cirugía plástica para la reconstrucción de las mamas en el caso de las mastectomías?
Todo sigue igual. En Ciudad Real sigue sin existir ese servicio, así que todas las pacientes que lo necesitan se tienen que desplazar a Albacete. Seguiremos insistiendo en esta demanda porque se trata de un servicio muy importante para las mujeres. No estamos hablando sólo del aspecto estético, sino del psicológico, porque para ellas es de gran ayuda poder ver su cuerpo parecido a como era antes de la operación.

 

Desde su experiencia, y como presidenta de Amuma, ¿qué consejo le daría a esa mujer a la que le acaban de diagnosticar un cáncer de mama?
Yo tengo experiencia en la lucha contra el cáncer. A los 17 años superé un cáncer óseo y a los 40 uno de cáncer de mama. Sé que es muy duro y por eso les aconsejo que vengan a la asociación, a conocernos, y se darán cuenta de que les podemos ayudar, que les ofrecemos todo lo que ellas necesiten, adaptándonos a sus demandas. Te ayuda mucho estar con personas que han pasado por lo mismo que tú. Aquí les damos las fuerzas que creen que no tienen.