Las Tablas pierden unos 40.000 visitantes por la sequía

A. Criado
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El Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel perdió alrededor de 40.000 visitantes en 2019 por la grave sequía que atraviesa

Las Tablas pierden unos 40.000 visitantes por la sequía - Foto: Rueda Villaverde

Tras rozar casi los 200.000 visitantes en 2018, el Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel sufrió el pasado ejercicio un importante descenso en el número de personas que pasaron por este humedal protegido, debido a la grave situación de sequía que atraviesa, con tan sólo 74 hectáreas encharcadas a fecha a 1 de enero de este año. Según trasladó a La Tribuna el director de Las Tablas, Carlos Ruiz de la Hermosa, el parque nacional recibió a alrededor de 150.000 personas en 2019, unas 40.000 menos que el año anterior, que se cerró con un total de 196.623 visitantes. Una cifra que también es inferior a la registrada en 2017 (170.097). «No es ninguna sorpresa», manifestó Ruiz de la Hermosa, que aludió a la «relación directa» que existe entre el encharcamiento que presenta el humedal y el número de visitantes. Mientras que en la mayoría de parques nacionales el crecimiento de turistas es sostenido en el tiempo, como ocurre por ejemplo en Cabañeros, la evolución en Las Tablas se caracteriza por los dientes de sierra, muy pronunciados en épocas de sequía como la actual. Para colmo, la escasa lluvia registrada en la zona en 2019 hizo acto de presencia en Semana Santa, uno de los periodos de mayor afluencia de visitantes. En el lado positivo, Ruiz de la Hermosa señaló que el Parque Nacional de Las Tablas va ganando poco a poco una mayor cuota de público naturalista, un perfil de visitante con una importancia económica también para el territorio, como ponen de manifiesto las cuatro empresas de turismo de naturaleza vinculadas al humedal que operan en la actualidad. En cuanto a la procedencia de los visitantes, la mayoría llegan de las diferentes provincias de Castilla-La Mancha, seguida de la Comunidad de Madrid. Ruiz de la Hermosa destaca igualmente la presencia de turistas extranjeros, especialmente belgas y franceses, que acuden al parque en sus autocaravanas.