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"Sentí una emoción muy bonita y me tiré al suelo"

La Tribuna
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Miguel Ángel Moreno, preparador de porteros de Formac Villarrubia, dirigió al equipo como técnico interino en la victoria contra el Almansa

Miguel Ángel Moreno, sobre el césped del Nuevo Campo. - Foto: Alberto Beamud (Deportes EÑE TVI Estadio Estudio)

Miguel Ángel Moreno es un tipo sensible. Es, quizá, el más veterano de la plantilla del Formac Villarrubia y, tras la destitución de última hora de José María Rico, se le encomendó el cargo de dirigir al equipo. Dio cuatro pinceladas, hizo un once, se dejó asesorar por los cambios con sus hombres de confianza y Vera daba la victoria a un Villarrubia que sigue con la ilusión intacta de luchar por el play off de ascenso. Tras el tanto, Miguel Ángel se tiró al suelo, se arrodilló y rompió a llorar por la emoción.

"En primer lugar quiero acordarme y dedicar el trabajo que hice ayer a los compañeros que han estado hasta ahora porque me he aprovechado de ese trabajo que se venía haciendo. No me quiero olvidar de Pipe y de Santos que me han ayudado un montón, ni de Diego, el preparador físico que nos ha echado una mano en el calentamiento y sobre todo agradezco el trabajo de los jugadores porque me han arropado, han creído en esto desde el principio y el partido de hoy se ha ganado desde el sentimiento. Ha sido un partido que se podía preparar lo justo y había que ganar para darle una alegría a esta afición", explicaba en primer lugar Miguel Ángel Moreno.

Repasando su momento y la preparación de dicho partido, el entrenador de porteros reconocía que "podía haber dado muchas cosas y haberles llenado la cabeza de información a los chicos pero el partido lo tenían que jugar ellos, tenían que sufrir o disfrutar ellos. Cuando salimos al campo hay que darlo todo y cuando terminen los noventa minutos tener esa sensación de que lo hemos dado todo".

Además, hablando del ambiente y de las sensaciones dentro del vestuario, el de Madridejos aseguraba que "la confianza no se ha perdido. Desde el momento que me he dirigido al equipo, los chicos solo tienen en mente ganar todos los partidos. Yo no soy de mirar lejos, sino de ir partido a partido. Villarrubia es un equipo que siempre tiene que salir a ganar y así lo queremos inculcar. Está claro que si ganas muchos partidos, al final vas a estar arriba. No hay que volvernos locos, pero queremos estar ahí".

No dudó en elogiar a la afición del Nuevo Campo y agradecer su apoyo ya que, tanto en el descanso como al final del partido, la grada se volcó y supo reconocer con un aplauso el esfuerzo del equipo. Por eso, Miguel Ángel apuntaba que "estaba emocionado porque el apoyo de la afición nos ha llegado y los chicos lo han notado. Yo veía que la pelota no entraba por culpa de un Álvaro Peral que estuvo soberbio bajo palos y con un Sergio Moya que hizo un paradón en el minuto uno y que pudo marcar el devenir del encuentro. Yo soy preparador de porteros, los dos porteros han estado genial y hemos ganado que es lo importante".

Por último, explicaba ese momento de emoción tras el tanto de Vera. "La verdad es que para mí este club es muy importante. Para mí era una responsabilidad muy grande responder a la confianza del club y veía que estábamos haciendo las cosas muy bien, pero que el resultado no llegaba. Cuando entró el balón en la portería, no vi celebración ni nada. Me tiré al suelo y sentí una emoción muy bonita por conseguir los tres puntos que necesitábamos", finalizaba.